Como mandamientos:

Es bueno ir a la lucha con determinación, abrazar la vida y vivirla con pasión. Perder con clase y vencer con osadía, porque el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es mucho para ser insignificante.
Charles Chaplin

A veces uno sabe de que lado estar simplemente viendo los que están del otro lado.
Leonard Cohen

miércoles, 22 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 22 de Abril





   

  
 Escribe Javier Sampedro en EL PAIS: "La mitad de los jóvenes españoles –los nacidos a partir de 1985— estaban sin empleo en la década pasada, y los italianos no iban muy por atrás de ese porcentaje. La mejor opción de una persona de esa edad sería haber nacido en Alemania, con solo un 11% de paro juvenil. Pero uno nace donde Dios le dice, ¿no es cierto?, con la posible excepción de los bilbaínos, que nacen donde les da la gana. Los jóvenes de entonces, que ahora frisan los 35, estaban apenas recuperándose de la crisis financiera de 2008 cuando les ha caído encima el coronavirus. Cuando estos marginados por la historia escriban sus autobiografías, sus blogs de madurez o cualquier otra cosa de naturaleza cuántica que se lleve para entonces, mirarán atrás y relatarán el bodrio de mundo que heredaron de nosotros. Los viejos vamos a quedar fatal en los textos de historia”.

  Y continúa: “como yo fui un científico en mi juventud, allá por los últimos ochenta y primeros noventa, no me cuesta mucho entender las que están pasando ahora los jóvenes de cualquier sector o formación. Becas cutres, buhardillas a cincuenta grados, falta de cotización a la Seguridad Social y una atención médica deficiente. Pero en aquella época podíamos al menos mirar alrededor y ver que nuestros compañeros de generación estaban haciendo una pasta. Lo más fácil era pensar que nos habíamos equivocado de carrera. Los jóvenes de ahora ni siquiera tienen ese dudoso consuelo. Si miran a su alrededor, solo ven el mismo infortunio que les amarga la vida a ellos. Empleos no ya precarios, sino prehistóricos y delincuenciales, contratos por horas, sueños por segundo, desolación, nada.

 Y remacha los clavos afirmando:”los millennials no han visto más que crisis económicas en toda su vida. No conocen otro mundo. La gente de 35 años debería ser ahora mismo el motor laboral, económico y cultural del país, y en vez de eso están perdiendo sus años más productivos mandando currículos y atendiendo los tristes mensajes de LinkedIn que les ofrecen otra penalidad peor aún de la que ya tenían. Esto afecta más a las clases más vulnerables, como es de rigor, pero ni las familias más acomodadas se libran de ello. Hay un eje generacional que traza una nueva línea ortogonal a la ya complicada geometría sociopolítica. Nadie quedará atrás, decimos, pero estamos dejando atrás a una generación entera. Qué bien lo hemos hecho.

 Uno de mis analistas europeos favoritos (Carlomagno en The Economist) llama a los jóvenes sureuropeos los “vencedores pírricos de la globalización”. Tenían todas las cartas previstas que supuestamente debían salvarles del crash financiero –formación, sistemas de contacto, un pasaporte de la Unión Europea— y el coronavirus ha vuelto a aplastar sus expectativas. “Los bajos salarios de ahora engendran los bajos salarios de después”, dice Carlomagno. Para las generaciones experimentadas, el virus es una crisis como otras que hemos vivido. Para los jóvenes españoles, la pandemia es la puntilla."  Aterrador, pero muy cierto el panorama que nos describe.

  Y con los pelos de punta y la piel como la carne de gallina, siento que tiene razón. Pienso en mis hijos y cada vez tengo menos dudas de que el mundo que habré de dejarles será peor del que yo disfruté. Y es algo que, salvo en contadas etapas de la historia, no había ocurrido nunca. Pocas veces ha dejado una generación a la que le sigue una sociedad tan execrable y  al borde de abismos materiales y existenciales tan patentes como los que se dan en nuestros días. Y no cabe el consuelo, como se dice en algún lugar del artículo anterior, que cabía en épocas anteriores de pensar que si no estudias, porque no puedes, porque no quieres o porque no vales, vas a tener la oportunidad de tener un trabajo medianamente remunerado y decente. Lo que había ya era miseria y lo que viene habrá de ser aún peor. Los buitres que nunca se fueron esperan agazapados a que se calme la tormenta para salir a la caza de lo que siempre consideraron carroña con la que alimentarse. Y me apena más aún el pensar que aquellos que estudian y se preparan que, aun teniendo obviamente más oportunidades, tampoco tendrán asegurado un trabajo donde prosperar y que justicia haga a sus años de estudio, preparación y conocimiento. Y con estos mimbres, me pregunto, de qué manera podrán afrontar el vivir en un mundo competitivo, impersonal y deshumanizado, cuyos valores no van más allá de los que dicta la propia supervivencia cayendo quien caiga. Mal plan se intuye. Ya veremos.

  Leo que desde ayer andan estos del gobierno dándole vueltas al asunto de permitir que los tiernos infantes pongan por un rato los pies en la calle y, por lo que veo, no aciertan ni a tiros. Irrisorio resultaba el permitir que lo hicieran acompañados de algún mayor cuando este fuese de compras a la farmacia o al supermercado. Dejar que los más jóvenes, que al parecer son los más asintomáticos portadores del bicho, compartan lugar con quienes son más propensos a caer en su red es algo incomprensible.  No sé qué lumbrera habría elucubrado en su mente un despropósito de semejante tamaño. Aunque ahora parece que se desdicen y cambian esta medida por otra que permitirá salir a los menores de 14 años a pasear hasta un kilómetro de distancia de sus casas. Ya veremos en qué termina este circo.
  
  Ayer murió, víctima de esta inmunda ponzoña José María Calleja, periodista veraz, valiente y sin pelos en la lengua que hasta hubo de llevar escolta durante años porque ETA lo tuvo en su punto de mira y condenado a muerte. Siempre le recordare por la vehemencia en sus exposiciones y porque se me quedó grabada para siempre una máxima de su autoría que venía a decir que había que ser “independiente siempre e imparcial nunca”. Descanse en paz como tantos otros que en estos días nos están dejando.

  Por hoy ya está bien. Tengan un feliz descanso y deténganse, ahora que tiempo les sobra, en mirar hacia su interior, hasta lo más profundo de su corazón. Si lo hacen, se darán cuenta de que muchas de las cosas que creían esenciales hasta hace tan solo unas semanas no pasan ahora de ser simples banalidades. Y además tendrán claro que es en ese corazón donde se cobijan sentimientos y deseos. Esos que unas veces nos turban y otras hacen de nuestra vida un discurrir maravilloso.  








lunes, 20 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 20 de Abril.










  Voy a ver si después de unos días sin darle a las teclas, me sale algo digerible y digno de consideración. Como habrán visto por esos mundos de Internet, ahora también me ha dado por grabar vídeos, con poesías de los autores que siempre me gustaron y otros retales de vida, que iré desgranado como buenamente pueda y me vaya apeteciendo. O sea que, ya saben, como las moscas, de flor en flor y de mi…. en mi… Mejor callar.
  
  Y entrando en faena he de decirles, que me siento indignado, y aunque lo haya dicho cien veces lo habré de decir otras mil, por el inmundo aprovechamiento que de esta situación están haciendo los partidos de la oposición que se dicen leales, al menos uno, y hasta demócratas. Oía esta mañana en la radio a un oyente argumentar, ante la tormenta desatada por las declaraciones hechas ayer por el Jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, que “estamos en una dictadura porque el gobierno ha ordenado a la Guardia Civil que impida a los medios que informen y digan la verdad sobre la situación”. Después también se lo oí decir, a alguien más cercano, que ahora se dice apolítico y que, como todas las aves que cojean de ese pie, es más de derechas que Blas Piñar, que en paz descanse, aunque jamás lo reconozca. Le temo casi más a ese bicho, al apolítico digo, que a este invisible que nos anda visitando. Y le temo porque no se extingue y hace daño.

  Huelo que hiede este vil argumento. Y miren que parto de la base de que desde el principio, y es cosa que creo haber expuesto en anteriores escritos, no he visto jamás oportuna, desde mi humilde capacidad de análisis y observación, la comparecencia diaria de los técnicos responsables de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Sobre todo, porque aparte de innecesaria, denotan una evidente falta de soltura y preparación, que además encuentro lógica porque no están en la obligación de tenerla para el desempeño de su labor, en el asunto, siempre espinoso, de las conferencias de prensa con su oratoria. Y es esta circunstancia que aprovechan impunemente los pájaros de siempre para obtener manjar de la carroña.

 Es demostrable, y a poco que te manejes mínimamente en las redes lo compruebas, el grado de infamia y calumnia que se está produciendo.  Me llega un vídeo en el que, con un montaje deplorable, se ve a Pedro Sanchez, Pablo Iglesias y señora paseando, a ritmo de salsa, un féretro. Deleznable. También unas declaraciones de Page, al que harán que adore sin que haya sido jamás santo de mi veneración, recortadas y manipuladas para que solo hagan referencia a un tema que, sacado de su contexto, no tiene nada que ver con lo que está exponiendo. Hoy he visto otro en el que se ve, saliendo del Valle de Los Caídos, el ataúd del dictador que asoló este país durante cuarenta años, mientras la leyenda impresa en el mismo dice que se utilizaron 22 cámaras para el evento, y ahora no se utiliza ninguna para filmar los ataúdes de quienes están muriendo.  Al menos yo, he visto más veces de las que quisiera las morgues llenas de féretros en el Palacio de Hielo madrileño. Pero tendrán que ponerlo como el Sálvame, todos los días y en horario de máxima audiencia. Y el colmo, es que veo otro montaje en el que se ven unas enfermeras con las clásicas cartulinas en las que pone QUEDATE EN CASA.  No tendría nada de reprochable si no fuera porque le han añadido FOLLANDO. De mal gusto y denigrante. Como todo lo que van maquinando. Del expresidente, y su paseo pasándose por el forro lo que debe de hacer por ley, no entonan nada los tambores del facherio.  

  Y eso, que habré de decir decenas de veces que nada tengo en contra de quien piensa de manera diferente a como yo lo hago. Pero que lo haga desde el respeto y sin mentiras. De no ser así tampoco merece el mío y lucharé por que prevalezca este.

  Me voy a marchar por hoy pidiéndoles que se den cuenta de que sentirse a gusto con uno mismo no suele tener que ver mucho con la riqueza y el atesorar. La felicidad no llega nunca a través de un cheque o un giro postal. Porque aunque el entretenimiento lo puedan comprar, un corazón sereno y alegre, ese que hace al hombre feliz por aquello que tiene, no se compra en ningún sitio.


Sean felices y repartan felicidad. 


sábado, 18 de abril de 2020

Desde la buhardilla 2. Momentos Felices de Gabriel Celaya.





   Tres horas he estado intentando subir el vídeo. Estoy hasta los ... En fin, que, como los cantantes famosos, cuando salen de gira, parece que ha tenido éxito este invento del recitar algo. Por ello, hoy les traigo MOMENTOS FELICES, un poema del gran Gabriel Celaya que me apasiona desde el primer momento en que lo leí. Y hace como 32 años.Con lo cual, hasta pelo tenía. Espero que les guste. Tengan un buen fin de semana, arropados con sus potingues, que tendrán que tomar en casa. Porque de bares, ya veremos si pa Nochevieja nos de dejan entrar en fila, y de uno en uno. Buena tarde. Y ya saben, sean felices y .... ya saben.

                 

Desde la buhardilla 1. Respuesta de José Hierro.






                                     

  Hoy me dio por recitarles algo en directo. pero no atinaba y terminé por grabarlo a bote pronto. Así, que aquí les dejo el poema RESPUESTA de José Hierro. Siempre me gustó. Y creo que es muy apropiado para este tiempo de incertidumbres que nos ha tocado vivir. Tengan una buena tarde. Y ya saben, sean felices y repartan felicidad, porque lo demás, como estarán comprobando, importa un huevo.








viernes, 17 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 17 de Abril




  Le dijo hace unos años en una entrevista a Jordi Evole mi añorado y apreciado José Luis Sampedro (… algunos de los mejores libros que he leído en mi vida son suyos): “Para que pueda haber una democracia tiene que haber demócratas. Y para ser demócratas hay que tener libre el pensamiento, Pero toda la educación que nos dan va contra la libertad de pensamiento. Si usted no tiene libertad de pensamiento, la libertad de expresión no tiene ningún valor. Si lo que usted está expresando es lo que le han dicho que diga, eso no tiene ningún valor personal. Deberían educarnos para pensar por nuestra cuenta, para razonar por nuestra cuenta, para arriesgarnos por nuestra cuenta y ser cada cual quien es. Yo, cuando he hablado con los jóvenes, y no tan jóvenes porque hay de todo, del 15 M, siempre les digo: “reeducaos y, además, reeducad a la gente”. Pero estamos educados para no tener independencia, para ser sumisos y buenos borregos. Y esto demuestra que la democracia no funciona”. 

 Y prosiguió: “Si mandase el pueblo eso no pasaría. Pero, como mandan los amigos del que está ahí, pues pasa.  El pueblo vota, pero lo hace sin libertad de pensamiento, influido por los medios que dicen ser de difusión siendo, como son, de persuasión. La televisión, los periódicos, están todos en manos de los que mandan. Y como están en manos de los que mandan, informan de lo que les conviene, de lo que quieren, y de lo que no quieren, no informan”. Y replicó Evole: ¿Entonces yo, debo de estar en manos de los que mandan?, Y contestó Sampedro: “Claro. Y yo también. Todos estamos en manos de los que mandan. Yo me refugio en este rincón, escribo mis palabras, y cuando me invitan a venderme y vienen a comprarme, exactamente igual que a usted, les digo que no”.  Que grande era este hombre y cuánta razón llevaba en sus planteamientos.  Se le echa de menos maestro.
 
  Resulta curioso el invento y uso de los eufemismos para maquillar, o al menos intentarlo, porque ya saben que, a buen entendedor, pocas palabras bastan, determinados conceptos, ideas o realidades, siempre incómodas, molestas y negativas. Así, por ejemplo, “edad dorada”,” larga enfermedad” o “dormir el sueño eterno”, pretenden suavizar y enmascarar, vejez, cáncer o muerte respectivamente.


  A las cárceles se le llama “centros de readaptación y reinserción social”, a los discapacitados “personas con capacidades distintas”, se sustituye pobreza por “riesgo de exclusión social” y las víctimas civiles de una guerra se convierten por arte de birlibirloque en “daños colaterales”
Incluso ponerle los cuernos a la parienta o, al pariente, ha pasado a ser “vivir una aventura” (… o affaiere, que resulta ser más cool) e “ir al excusado” es lo mismo que ir al wáter. Pero suena mejor.
Lo llevas claro, si una mañana  al llegar a ese curro tan maravilloso que tienes te encuentras con una notificación del Departamento de Recursos Humanos que, más o menos, diga: “Debido  al estado de desaceleración económica que se vive en nuestro sector, junto al consecuente crecimiento negativo reflejado en los balances de esta organización,  nos vemos obligados a poner en marcha el protocolo de supervivencia y flexibilación  laboral previsto a efectos de garantizar la continuidad de actividades de la misma. Esto supone, para el departamento X en el que usted viene prestando sus muy apreciados servicios, una regulación de plantilla de en torno al 50%, siendo además necesaria la implementación de políticas efectivas de moderación y reajuste salarial para los puestos no afectados por la anterior medida. El Departamento de RRHH queda a su disposición y le emplaza para bla, bla, bla…… y bla.

  Sin antifaz, todo esto quiere decir que “tu empresa”, de la que estás tan orgulloso, , no gana lo que en un principio se había presupuesto, y presupuestado. Así que date por jodido, porque la cadena se rompe por el eslabón más débil, es decir tú, y que, o bien, te vas a la calle o te bajan el sueldo. Lo dicho, date por jodido, y contento, si solo ganas menos por las mismas o más horas, que hay otros que son más pringaos y están todavía peor”.
   
  Lo anterior se lo he robado sin pudor a mi buen amigo Ángel Luis Fernández, alias “El Liri”, conocido en el pueblo y extramuros, aunque ahora resida en Almagro.  Y coincidirán conmigo en que ha retratado un buen manojo de verdades con la maestría de los que viven abajo. Y además he de estarle agradecido dos veces, porque me ha mencionado en su entrada del Facebook, y me ha dejado como prenda, una exquisita canción de Miss Blues. La escucharé tranquilamente tomando la medicina que me ha recomendado. Esa no la digo.

 Hoy me demoré en demasía. Y es que resulta que emitían por Internet un programa sobre el pueblo con sus gentes en el discurrir de estos días. Y estuve oyéndolo, con los cascos puestos, mientras escribía para entregarles otro tostón.  Me alegró ver a los paisanos. Y observé, por sus pensares, que “nos vamos dando cuenta de que dependemos los unos de los otros. Para el alimento, para el vestido, para la vivienda, para la diversión, para el transporte. Para todo lo que se obtiene “pagando”: Pero dependemos todavía más, los unos de los otros, para nuestra felicidad. Y en este terreno nada se obtiene con dinero”. Lo decía Phil Bosmans hace más de cuarenta años. Y podrán apreciar que sigue vigente.

 Buena noche y ya saben, sean felices y repartan felicidad. Lo demás lo pueden comprar. Aunque sea en el bazar de los chinos.



Diario de Incertidumbres. 16 de Abril





El amigo Vidal Saavedra puso en mis manos el poema ESPERANZA de Alexis Valdés que hoy les traigo. Lo hizo con la loable intención de que me uniese al redil de los optimistas que últimamente voy abandonando. Y les puedo asegurar que, cuando la tormenta pase, me gustaría que llegasen a ser ciertos todos los buenos deseos que en ella se hallan contenidos. Aunque por lo que sería capaz de matar, como la otra, es por que se hiciese realidad eso de que: " entenderemos lo frágil que significa estar vivos, sudaremos empatía por quien está y quien se ha ido". Permitan, y no me llamen cenizo, que albergue mis dudas.




miércoles, 15 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 15 de Abril







En el mundo ha habido tantas pestes como guerras. Y, no obstante, pestes y guerras siempre cogen desprevenida a la gente. Lo dijo Albert Camus en LA PESTE hace como ochenta años. Y no le faltaba razón.

Hoy dice el periódico que el 87,8 % de los españoles creen que los partidos deben de apoyar al gobierno y dejarse de tanta crítica. Luego dice también que casi la mitad confían poco, o nada, en la gestión de Pedro Sánchez ante el virus aunque, eso sí, tienen claro que Casado no lo haría mejor y anuncian que a partir del jueves el presidente iniciará una ronda de conversaciones con la líder de Ciudadanos, mientras que Casado, de momento, ni está, ni se le espera.

Y del Cid salvador de las Españas no hablaremos porque este y los de su fiel legión siempre hacen, dando por saco, la guerra solos. Sigo leyendo los datos que dan en el periódico y es tal el mantecao mental que se me nubla el cerebro con sus entendederas(… uno siempre fue como más propenso a las letras), y opto por seguir estos análisis con argumentos de mi cosecha.

Veamos, si cierto es que tan elevado número de españoles piensan que en estos momentos solo cabe el ir todos a una, al igual que en la Batalla del Ebro, ¿Cómo es que el barbado líder afín a la gaviota no escucha las peticiones de los que se supone que son de su misma cuerda?. Otra, ¿Por qué sigue obcecado en la estrategia del constante acoso y derribo, hacia el rival que le ganó holgadamente en las pasadas elecciones? Sencillas respuestas. Ni amor a la patria, ni leches. Desea que salga el sol por Antequera, o por donde quiera salir, siempre que ello le permita sentar su venerable trasero en la poltrona que hay detrás de la mesa del despacho presidencial en La Moncloa. Aunque pinten bastos y no sea el momento. Jamás van a perdonar que Aznar perdiese, por mentir como un bellaco a toda España, unas elecciones que según las encuestas tenía ganadas con holgura. Y no hay más.

Andaba esta mañana escuchando la radio y la terminé apagando porque asco me estaba dando la palabrería del citado mientras pedía que, si con el quieren pactar algo, se haga con luz, taquígrafos y en el Congreso. ¿Qué sabrán de luz y taquígrafos los que engañaron a España entera durante años, sin haber dado una mísera explicación, y sin que se haya atisbado jamás una mínima intención de pedir por ello perdón? Le ha pedido también al presidente que tenga, “como tiene él” humildad y se ponga corbata negra de luto por los muertos. (… esto le pone mucho al facherio. A mi hubo una afín a la causa que me reprocho llevarla de color en el día de las exequias de mi buena madre.).

Mientras, en la más vil y rastrera de las estrategias demuestra que le importan un comino los vivos y sus desvelos. Detrás de esta y, según leo a posteriori, ha alumbrado otro buen serial de gilipolleces como corresponde a un hombre serio, tradicional, defensor de los valores patrios, liberal y defensor de las buenas costumbres que se le supone ser. Solo deseo que pase a la historia por lo que es y está haciendo. Un individuo patético y lamentable. Está consiguiendo que le coja a Sánchez la simpatía que le tenía negada. Y mira que…

Y sigue el circo, la de VOX con la careta verde que lleva grabada la bandera de España, que acusó ayer al gobierno de aplicar la eutanasia por la vía de los hechos, (… aunque después saliera el Espinosa de los Monteros a justificar sus palabras diciendo que lo que quiso decir es que “con Sánchez mueren más mayores en las residencias), acusa hoy a Pablo Iglesias de estar tratando de “imponer un modelo chavista” en esta crisis.

Y sentencia que nuestra democracia, como si de ella supiese algo, se desangra y no es por el coronavirus. Lo acusa además de destruir la nación aprovechando una desgracia natural, controlando los servicios de inteligencia y los medios de comunicación. Y asegura que “han prostituido Televisión Española y están persiguiendo a los periodistas libres”. Y asegura también que se han propuesto controlar a la opinión pública “monitorizando las redes, identificando y censurando al disidente como la Gestapo hitleriana vigilaba la verdad oficial”. El culmen de la paranoia. Aun así, todavía hay quien confía en estos lobos. Pensaran que les van a traer turrón por Reyes.

Están también animando a sus fieles a sortear las trabas que intentan frenar la difusión de tanto bulo y mentira en Internet siendo, como son, los reyes en ese arte. Denuncian una supuesta “censura” impuesta por Whatsapp, aunque este servicio de mensajería no haya implantado ningún tipo de censura sobre el contenido de escritos, videos, audios o imágenes. Simplemente ha ralentizado la difusión de mensajes masivos. Pero mienten igual que cagan. Todos los días y a cualquier hora.

Me dice el amigo Vidal Saavedra que su abuela materna, que al igual que mi abuelo Santiaguillo debía ser muy dada a los refranes, le decía siempre aquello de que hace más el que quiere que el que puede, porque querer es poder. Y así debiera de ser. Mas como observa que me cabreo y voy dejando de creer en que esto tenga un final feliz, y de cómo cuento de Blancanieves, me anima diciendo que se niega a pensar que no vayamos a sacar algo positivo de entre toda esta miseria, mientras pide al personal que piense que el cambio es posible en los humanos de dos patas porque nunca hay que darse por vencido antes de empezar.

Y sigue, cargado de razones, exponiendo que la esclavitud jamás se habría abolido pensando que era algo imposible, que el avance en derechos sociales jamás se habría conseguido diciendo que no se podía avanzar o que el matrimonio entre personas de un mismo sexo jamás habría sido posible pensando que era una aberración. Y nos pide encarecidamente que, como se puede, hagamos todo lo posible para hacerlo.

Es cierto amigo. Y me alegra que aún creas en el ser humano. Hoy las palmas en el balcón serán para ti y para los que, como tú, piensan que un mundo mejor es posible. Siempre lo creí. Aunque ahora me cueste creerlo.


Será porque cada vez me asombra más la incapacidad de los hombres para ser felices juntos. Para escucharse, comprenderse y amarse. Y sobre todo, para convivir respetando el pensar de cada cual aunando fuerzas cuando el viento sopla en contra.




martes, 14 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 14 de Abril




   A cierta edad, cuando me presentan a alguien, ya no me importa si es bueno, malo, rico, pobre, negro, blanco, judío, musulmán o cristiano. Me basta, y me sobra, con que sea un ser humano. Peor cosa no podría ser. Lo decía Mark Twain en su vejez y hasta llevaba razón.

    Salir cada noche al balcón a aplaudir a los médicos y sanitarios en señal de reconocimiento a su labor y también, porque no decirlo, por miedo a la muerte que todos tenemos, en mayor o menor medida, es algo lógico y hasta de recibo. Lo que es una doblez falsaria es que muchos de los que ahora aplauden en ciudades y pueblos, votaran a los que llevaron a cabo las privatizaciones, los despidos y los recortes sanitarios que pusieron de patitas en la calle a miles de profesionales de la Sanidad. Y no solo lo hicieron una vez. Su pecado es doble porque reincidieron. Por eso, ahora, se les tenían que caer las manos mientras aplauden con un total y despreciable fariseísmo. Así lo dice, con mis añadidos y raspaduras, Milagros Bedoya junto a un gran cúmulo de verdades en Facebook y siento que es un pensamiento muy acertado y cierto.

   “Y parece mentira que, cuando más información tenemos a nuestra disposición, nos cuelen un mayor número de mentiras. Y no solo nos las cuelan. Hasta triunfan. En medio de una pandemia terrible, la saturación de mentiras, basura y bulos en España desprende un olor tan fétido que obligaría a todas las personas y partidos de bien, si los hubiera, a movilizarse para desmentirlas. ¿Por qué no se hace?¿Por qué no pasa? Sencillamente, porque se están utilizando políticamente para desestabilizar a un país que tiene, a fecha de hoy, más de 17.000 muertos, 169.000 contagiados y a 40 millones de personas metidas en sus casas.

   Junto a las fronteras se han levantado las trincheras partidistas dentro de las cuales todo vale. Así, el ingreso mínimo o la renta básica, que reivindica hasta el Papa Francisco, en España se convierte en la prueba irrefutable de que nos gobiernan comunistas de la guerra fría soviética, o de la guerra caliente bolivariana, mientras se difunde que se van a expropiar viviendas particulares o nuestro dinero en el banco aterrorizando gratuitamente a las personas mayores. O nos llega la última barbaridad de VOX asegurando que se está practicando una eutanasia feroz en las residencias.

  Todo vale porque algunos han olido sangre en la desgracia. Que este era un gobierno con debilidad parlamentaria lo sabíamos desde las elecciones. Por ello, la tentación de derrocarlo se impone a la necesidad de poner primero a salvo vidas y luego proteger a los más vulnerables. De la ultraderecha no podemos esperar que quiera a los españoles. Ellos solo se quieren a sí mismos. Y los de Torra, que son poco más o menos, andan ahora delirando porque reciben un número de mascarillas, dicen, que coincide con una fecha histórica.

   Pero que el PP no se aparte de la utilización política de esta tragedia y algunos de sus dirigentes hayan difundido esas mentiras hiela literalmente el corazón. Esto no va de criticar al gobierno, que es el derecho y la obligación de la oposición y de los medios de comunicación. Esto va de no mentir, de no utilizar políticamente la pandemia. Cuatro mil doscientas sesenta personas mayores han muerto en residencias de Madrid, que son de competencia autonómica, aunque parezca que se deba explicar todos los días la organización del Estado español, y otras 80 han fallecido en residencias de Asturias. Bueno, pues el PP asturiano, que allí está en la oposición, pide una comisión de investigación. ¿La pedirá en Madrid cuando reabran algún día el parlamento regional?

   Lo he dicho varias veces y lo volveré a repetir las que haga falta. Nadie en su sano juicio puede dudar de que todas esas administraciones, la central, las autonómicas, las municipales, de cualquier color político, está ahora mismo haciendo todo lo que pueden y se les ocurre para salir de esta. Pero desestabilizar en este momento o mentir, como se mintió en el 2004, en el peor atentado de nuestra historia, sin que hayamos escuchado todavía una disculpa, es una falta de respeto a los muertos, a sus familias y a quienes se están jugando la vida ahora mismo en una UCI, en la cama, o curando. Y a quienes no saben cómo van a vivir, no después de la pandemia, sino el mes que viene”. Es la editorial de Pepa Bueno en el HORA 25 de ayer por la noche y me parece de tan honda reflexión y tan cuajada de verdades que la he traído, tal cual y con alguna leve modificación, hasta este diario de mis incertidumbres.

   Y nada. Que dice el Fondo Monetario Internacional que la economía se desplomará un 8% y el paro llegará hasta el 21% y que de cumplirse la premonición, que se cumplirá, sería la mayor caída anual desde nuestra funesta Guerra Civil. Y mientras la carrera por hallar una vacuna efectiva se aceleran leo que sanitarios, cajeras y contagiados denuncian las peticiones de vecinos y caseros para que abandonen sus viviendas. Cuenta una enfermera que el día que comunicó a sus compañeros de piso que estaba contagiada de coronavirus su casero le dijo “era una egoísta porque trabajando donde lo hacía sabía que se iba a contagiar” y de inmediato le dijo que tenía que irse. Después saldrá el señor casero al balcón de su casa para aplaudir.

   Y a Jesús, le han dejado una nota en la puerta de su casa que dice: “Hola vecino. Sabemos de tu buena labor en el hospital y se te agradece, pero debes pensar también en tus vecinos. Aquí hay ancianos y niños. Hay lugares como el Barataria que está alojando a profesionales. Mientras esto dure, te pido que lo pienses”. El buen hombre llegaba a su casa después de trabajar 12 horas como médico residente en el Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan y jamás esperaba ese mensaje después de deslomarse en su trabajo. Inhumano e incomprensible.

   ¿Y todavía alguien piensa que vamos a cambiar?. Ya saben que dice un refrán que a quien nace gilipollas no se lo quita ni Dios. Y es tan cierto como la vida misma. Igual que lo es que a quien carece del don de la empatía no habrá tampoco quien capaz sea de tatuárselo. Hay cosas que aprendemos. Esta es de las que nos dan implícitas cuando nacemos. Y si no la regamos se pudre. Como tantas otras.

   No necesito a mi lado a nadie perfecto. Me gustan los demás como son, siempre que no sean unos hijos de mala madre. Y me gustan como son porque hace ya demasiado tiempo que aprendí que jamás encontraré a una sola persona sin defectos. Y además, también tengo claro que esos que no comenten faltas suelen ser siempre, siempre, las eternas moscas cojoneras que nunca hacen nada.

    Tengan un buen dormir y piensen que nos queda un día menos. Para todo. A buen entendedor, ya saben.

 

                                                                    





lunes, 13 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 13 de Abril







   Les contaba ayer de lo acontecido en los años en que el hambre y la miseria, con sus enfermedades, asolaron este lugar de La Mancha que habitamos. Y parece ser que les gustó. Por eso, hoy vamos a viajar, de nuevo de la mano de Don Antonio Pardo y sus BREVES PAGINAS ACERCA DE LA VILLA DE SANTA CRUZ DE MUDELA, hasta el principio de ese siglo XIX en que la Guerra de La Independencia, contra el odiado gabacho francés, devastaba sin piedad todo nuestro suelo patrio.

   La estratégica posición de Santa Cruz de Mudela en la carretera que conduce  hacia Andalucía, a poca distancia de Sierra Morena, motivó que nuestros paisanos tomaran parte activa en la porfiada lucha por nuestra independencia(… no en vano tenemos varias calles que llevan nombres relativos a ella como homenaje) y fueron muchos los que nutrieron las partidas de guerrilleros que recorrían montes y sierras, amenazando constantemente al invasor de tal manera, que ni los destacamentos apostados para la seguridad de los correos (… que en aquel tiempo iban lógicamente a caballo), ni los militares en marcha, estaban seguros de una emboscada, de un ataque nocturno o de un asalto en toda regla.
     
   Los malos tratos que a diario recibían del sanguinario invasor francés, que con fiereza inaudita sostenía una guerra de exterminio, aumentaban el coraje de los españoles y ponían a prueba su nunca desmentido valor. El general francés Dupont había fijado su residencia en Toledo y su ejército ocupaba los más importantes puntos de La Mancha. Cuando a últimos de mayo cruzó este país ,pudo observar que sus pueblos se hallaban rodeados de una soledad espantosa y sus moradores, como en las invasiones de los vándalos y árabes, habían abandonado sus casas, buscando en los montes cercanos abrigo a sus desventuras. El incendio, el saqueo y los atropellos brutales de ancianos y enfermos, eran la ocupación favorita de aquella soldadesca que todo lo envolvía en una orgía de sangre y fuego.
    
    La noticia de las crueldades cometidas por el malvado Murat el día 2 de Mayo en Madrid acuchillando a grupos de paisanos y entrando en las casas a saco y degüello, junto con la de los brutales sucesos acaecidos en Córdoba, donde se materializó una masacre matando, degollando, robando, violando y abusando bárbaramente de las esposas e hijas de los cordobeses, lanzaron a los habitantes de los pueblos por los que iban pasando los franceses a la consecución de cumplidas represalias.
     
   En Santa Cruz de Mudela los franceses saquearon casas e Iglesias, (… robaron dos copones y destrozaron todos los ornamentos), atropellados sus ancianos y doncellas y viéndose nuestros paisanos heridos en sus más hondos sentimientos, no solo se tomaban cumplida venganza siempre que encontraban ocasión contra el insolente francés, acuchillándolo y matándolo al menor descuido, sino que, creció tanto  la indignación popular que atacaron, el 5 de Junio de 1808, a una escolta de 700 soldados franceses.
  El General Dupont ordenó que, en su paso para Andalucía, los almacenes de galletas, medicinas y otros útiles necesarios para el ejército francés, se estableciesen en el Pósito (…  ¡cuanto no habrá ocurrido entre esas paredes donde estuvieron la OJE, el Club Septum  y  están ahora ubicadas la Biblioteca y la Casa de la Cultura!), dejando una escolta de 700 hombres para que lo custodiasen y mantuviesen las comunicaciones entre los ejércitos del Centro y Andalucía.
    
   Y fue en la tarde del 5 de Junio cuando, armados los vecinos de esta villa, y a una señal convenida, se lanzaron contra los franceses. La lucha duró durante toda la tarde y noche por todas las calles del pueblo y al día siguiente, viendo que su situación era comprometida, huyeron los gabachos al campo perseguidos por nuestros paisanos. El jefe de los franceses murió al principio de lo que hoy es la carretera que lleva a Moral de Calatrava. Se dispersaron entonces los franceses y, perseguidos por los vecinos de Santa Cruz, se rindieron finalmente en la llamada Encomienda de Corralrrubio (… situada, más o menos, a un par de kilómetros a la izquierda, en dirección a Madrid, y a la altura del Area de Descanso de los marroquíes en la Autovía del Sur. La foto que acompaña al relato es del cortijo de la mencionada finca en el presente). Como consecuencia de la lucha perdieron la vida 113 franceses y fueron hechos prisioneros otros 119. En la consecución de esta victoria jugó un papel estelar Juan Laguna “El Remendado”, natural de esta villa que, habiendo formado una guerrilla con 300 mozos del pueblo, se ocultaba en los montes próximos para no dejar un momento de reposo a los destacamentos franceses que iban y venían de Andalucía.
     
   Posteriormente, y temiendo las consecuencias de esta jornada, tan desgraciada para los franceses como gloriosa para Santa Cruz, e intentando contrarrestar los sentimientos de venganza del invasor francés, el alcalde, que era Félix Nieto, con otros dos vecinos, acompañados de un Comisario de Guerra, (… a quien habían perdonado la vida y tratado con la mayor consideración), se presentaron ante el general francés Vedel, que se hallaba en Manzanares, y le pidieron que tuviera clemencia y conmiseración con los habitantes de Santa Cruz. El general, teniendo en cuenta sus suplicas y el buen trato que habían dispensado a los prisioneros, prometió verbalmente indultar al pueblo aunque parece ser que, a pesar de su promesa, el paso de los ejércitos franceses siguió siendo una desdicha para el pueblo puesto que siguieron causando males y muertes, entre otras, el asesinato de dos ancianos a tres cuartos de legua de la población.
    Para evitar las continuas vejaciones que sufría el pueblo del invasor francés emigraron gran parte de sus vecinos. Las familias más pudientes(… como ocurre siempre), pusieron pies en polvorosa y se trasladaron a pueblos mis distantes de la carretera que se veían libres de los horrores de la guerra, dejando escondidas o confiadas a sus servidores más fieles las riquezas y alhajas que no podían llevarse. Familias de posición más modesta y pobre también emigraron a las casas de campo ocultando así a sus esposas e hijas a la vista de aquella soldadesca vil y canalla.

   A últimos de marzo de 1809 se detuvo en el pueblo un general del ejército francés que no encontró autoridad alguna a quien exigir comida para sus tropas puesto que todas habían abandonado la población. Nombró por ello alcalde a Sebastián José de Lamo, labrador al que considero la persona con más apariencia de entre las que quedaban en el pueblo. Y mal lo pasó el buen hombre porque, siendo muy frecuente el tránsito de tropas, tanto españolas, como francesas, pasó grandes apuros para darles la comida que, almacenada en El Pósito, se agotó completamente, con lo que los pobres vecinos hubieron de pasar hambre y calamidades de todo género.

   Como han leído, este es otro de los rosarios de desgracias acaecidas en este pueblo del alma que nos vio nacer y donde, a lo largo de la historia, ha pasado, como en cualquier lugar, de todo.

    Y de todo se aprende. De lo que bueno hubo y podemos repetir e, igualmente, de lo que malo fue ocurriendo, y no conviene olvidar, para que no se repita. Por ello, y haciendo buenas las palabras de George Carlin, acuérdense de ser amables con quien ahora les admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ustedes. Acuérdense igualmente de abrazar (… cuando nos dejen y puedan), a los que tienen cerca porque ese es el único tesoro que pueden dar con el corazón y, además, no les costará un solo euro. Díganle a su pareja, a sus hijos, y a quien buenamente deseen, que les quieren. Y díganlo sinceramente, porque un beso y un abrazo reparan una herida cuando se dan con toda el alma. Y cuando tomen de la mano a esos que quieren, atesoren ese momento, porque un día esa persona ya no estará a su lado. O ustedes al suyo. Y dense tiempo, mucho tiempo, ahora que nos sobra, para querer, conversar y compartir sus más preciadas ideas. Y recuerden siempre QUE LA VIDA NO SE MIDE POR EL NUMERO DE VECES QUE TOMAMOS ALIENTO, SINO POR LOS EXTRAORDINARIOS MOMENTOS QUE NOS LO QUITAN.

   Hoy también me dio por rememorar un retazo de nuestra no tan lejana historia. Esa que conviene que pase de unos a otros para que nunca caiga en el pozo del olvido. Que es donde suelen caer muchos acontecimientos por miedo a volver a eso que ahora se conoce erróneamente como reabrir las heridas. Seguro que pocos sabían que en el Pósito, (…lugar como antes les decía, que fue escuela, sede de falange, lugar de juegos y ocio en los tiempos de la OJE, del añorado Club Septum y del recordado GRUPO TEATRAL MUDELA), habían ocurrido los desgraciados hechos que les he narrado. Pues les diré más. También fue cárcel durante los días de nuestra sangrienta guerra civil. Y de allí salieron, para ver la luz por última vez, los frailes del Colegio de San José que fueron vilmente asesinados en el cementerio de Valdepeñas. ¿A que tampoco lo sabían? Siempre se habló poco de ello debido a las reticencias de las que les hablaba antes.
   
   Queden con Dios en este día en que termina definitivamente el desfile de tanta fiesta. De lo que veníamos hablando al principio de este diario volveremos a hablar mañana. Que hay cosas que referir, por las que cabrearse y ya está bien de tanta holganza histórica. Buena noche y felices sueños.






domingo, 12 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres.12 de Abril




    Les propongo hoy un ejercicio recordatorio sobre la historia de nuestro pueblo, refiriendo pasares que seguramente los más jóvenes ignoran, para contarles que los años del 1824 y 1825 fueron de una extrema esterilidad en los campos, sobreviniendo por ello una miseria espantosa. Lo que se dio en llamar Junta de Caridad tuvo que actuar para hacer frente a la situación, procurando por todos los medios reunir recursos con los que socorrer a multitud de personas que estaban en la indigencia.

    Bandadas de hombres, mujeres y niños, según contaban los escritos del archivo parroquial, quemado durante la Guerra Civil, y refleja Don Antonio Pardo en su libro BREVES PAGINAS ACERCA DE LA VILLA DE SANTA CRUZ DE MUDELA recorrían las calles del pueblo manifestando en sus rostros el hambre que los aniquilaba y consumía. Muchos de ellos parecían verdaderos esqueletos andantes y fueron numerosos los que perecieron víctimas del hambre.
      La antedicha Junta de Caridad tomó a su cargo el recaudar fondos entre los vecinos dirigiendo igualmente solicitudes al Marqués de Santa Cruz (… que andaría holgado en su Palacio del Viso y contribuyó con 2000 reales, que eran 500 pesetas de las de antes y 3 euros de los de ahora), al Infante Don Carlos (… que andaría igual y aflojó, estirándose aún menos, 1000 reales que no convertiré al uso actual para que no me de la risa), al Gran Duque de Luca(… que era poseedor, como el anterior Infante citado, de una de las Encomiendas limítrofes y aportó la “sabrosa” cifra de 600 reales) y al Sr Arzobispo y Cabildo de Toledo como partícipes de los diezmos y primicias (… que eran la parte de los impuestos que estos se embolsaban de lo que recaudado era por los señores anteriormente citados a los pobres de solemnidad que tenían en arriendo sus tierras) y de los que se sabe que la súplica que se les dirigió les produjo un “buen efecto” (… esto es cojonudo) aunque, al menos el Cabildo, se excusó de contribuir alegando como razón que también había muchos pobres en Toledo y por los pueblos cercanos. Estos, siempre igual. Como la cerveza de El Aguila.
     
     Aun así, se llegaron a recaudar entre los vecinos 3200 reales, que eran 800 pesetas y poco menos de 7 euros, debiéndose hacer notar que solo contribuyeron trece personas porque los demás apenas podían atender a su propia subsistencia. A los pobres de solemnidad, que según Don Antonio Pardo eran 122, y a los enfermos e impedidos, se les socorría diariamente con onza y media de arroz, que venían a ser unos cuarenta y cinco gramos, y media libra de patatas, que eran unos 220. A los ancianos, que eran 19(… entonces el personal no alcanzaba edades tan provectas como alcanzamos ahora) se les daban dos reales, que eran cincuenta céntimos y la mitad de una peseta y, como sustento general, se daba una sopa a la que acudieron en el invierno de 1824 quinientas personas y en el de 1825 alrededor de mil. Piensen, mediten y serán conscientes de, y a pesar de los pesares, porque poco nos quejamos ahora.
     
    Y,como aún siendo pocos, siempre suele parir la abuela, el 25 de Junio del año del señor de 1834 sobre las doce del mediodía descargó una tormenta torrencial sobre el pueblo inundando los campos que quedaron arrasados por la abundancia de piedra. Cuentan las crónicas que fue tanta el agua que cayó, y en tan poco tiempo, que uniéndose las corrientes en lo que era el Arroyo Riansares (… que en la actualidad discurre entubado y se utiliza como colector de aguas), por la inclinación de las calles hacia él, creció su caudal de un modo extraordinario. El arroyo se desbordó, arrastrando a su paso un viejo pajar que estaba situado junto a su margen hasta el Puente del Llano interceptándolo. Subieron entonces las aguas por encima de los pretiles del puente, y se precipitaron sobre las calles cercanas, alcanzando su nivel una gran elevación. Los cimentos se empaparon y ablandaron de tal manera que se desplomaron las tapias y las techumbres quedando reducidas y cubiertas de agua quince casas y dos posadas, pereciendo además veinticuatro personas, (… que otros documentos elevan a treinta y tres) de todas las edades y sexos.
   La Milicia Nacional y algunos intrépidos vecinos, a nado unos, y a caballo otros, acudieron inmediatamente, con gran peligro para sus vidas, a prestar auxilio a los inundados para conservar el orden y sostener el espíritu en tan infortunados momentos, consiguiendo librar a muchos de una muerte cierta. Durante mucho tiempo se recordó este desgraciado acontecimiento en el pueblo como la “Nubada de San Guillermo” y las innumerables personas que tuvieron que abandonar sus hogares encontraron una cordial cogida en las casas de vecinos que les prodigaron todo género de alivio y consuelo. A los dos días de este triste suceso se presentó el primer caso de cólera. Y cuenta Don Antonio Pardo en su libro, que le causaba pena leer el libro de defunciones de aquel aciago año del 1834, que se le presentaba a la imaginación como un  cuadro de desolación y tristeza, en que hubieron de morir por el verano trescientas seis personas. La epidemia se repitió en agosto de 1855 llevándose por delante a otras cien. 
    
    ¿Qué les ha parecido este retazo perdido de nuestra historia? Seguro que ahora piensan que, después de todo, y a pesar de los pesares, no estamos hoy en día, y aunque estemos recluidos, tan mal.


    Solo pasa que nos habíamos acostado en un mundo y de repente nos hemos levantado en otro. Muchas cosas han perdido su magia, Venecia ya no es tan romántica, Nueva York está que no se tiene en pie, la Muralla China ha dejado de ser una fortaleza y la Meca está vacía. Los abrazos y los besos se han convertido repentinamente en armas y el no visitar a nuestros padres y amigos se ha convertido en un acto de amor. De repente nos hemos dado cuenta que el poder, la belleza y el dinero no nos sirven para nada y no pueden aportarnos el oxígeno por el que estábamos luchando. El mundo continúa su vida y es precioso. Únicamente ocurre que ha recluido a los humanos en jaulas y les ha enviado un mensaje que viene a decir: “No sois necesarios. El Aire, la tierra, el agua y el cielo están bien sin vosotros. CUANDO VOLVAIS RECORDAD QUE SOIS MIS HUESPEDES. NO MIS DUEÑOS.

   Gracias a Don Antonio Pardo, que en gloria este, porque escribió, (con sus modificaciones y añadidos como siempre) la primera parte de esta que es mi vuelta al ruedo. Sacada está de su libro. Sin dudas el mejor que se ha escrito sobre el pueblo, que venero y tengo de cabecera. Y también a mi querido Bajillo que fue quien me envió el escrito con el que terminé y del que no conocemos autor. Me pareció tan certero y sublime que no pude evitar el echarlo a volar.


     Y eso, que se nos fue esta Semana Santa anormal. Tanto que un servidor debería estar a estas horas corriendo como un pollo descabezado detrás de la barra del restaurante y, muy a su pesar, está con las posaderas sentadas narrándoles estas tontunas, Mas ya saben que dice el refrán que “no hay mal que cien años dure”. Ni cuerpo que lo resista me digo yo. Esperemos entonces que el bicho ceda y la cosa se vaya normalizando. Aunque ya les auguro que no será mañana. Paciencia hermanos, paciencia.