Como un mandamiento ...

Es bueno ir a la lucha con determinación, abrazar la vida y vivirla con pasión. Perder con clase y vencer con osadía, porque el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es mucho para ser insignificante.
Charles Chaplin

jueves, 14 de diciembre de 2017

Carta urgente a la juventud del mundo.







      Mi  admirada Almudena Grandes escribió  hace un año las palabras que aquí les dejo para homenajear la honestidad de un hombre integro que acababa de morir. Marcos Ana se llamó. 
     Decía así : " España no es país para vivos. Los exasperados ditirambos funerarios que se entonaron en honor de Rita Barberá, me inspiraron la primera frase de esta columna. España es país para muertos, pensaba añadir, pero el jueves por la noche se fue Marcos Ana, y su muerte desordenó mi corazón para inundarlo de orgullo y de tristeza. Si alguien mereció el don de la vida, fue Marcos, un hombre íntegro como una roca, que entró en la cárcel con 19 años, condenado a muerte por un crimen que no había cometido, y salió a los 42 con su amor intacto. Él representó, tal vez, el mayor fracaso del franquismo, porque aquella prisión nunca logró doblarle, ni humillarle, ni arrebatarle la ilusión de la juventud que alentó en su interior hasta el final. Le recordaré siempre como un ejemplo, y no sólo de entereza. Frente a tantos falsos pedestales de heroísmo público o patriotismo privado, relatos modificados a toda prisa para fabricar demócratas entre quienes no lo eran, Marcos escogió caminar por el mundo con los pasos sencillos de un poeta y la curiosidad de quien busca dejarse seducir por las cosas pequeñas. Transparente y leal, cariñoso, tan admirable como su propia historia, últimamente le asombraba su éxito, que tantos jóvenes en España compraran y leyeran sus Memorias, un relato imprescindible para conocer lo mejor y lo peor que puede producir este país. El destino, antes tan cruel, le permitió gozar de la alegría en el último tramo del camino, y él supo estar a su altura, igual que siempre. Cada cual llora a sus muertos como puede, como sabe, como se lo merecen. Yo lloro hoy la ausencia de Marcos Ana desde el privilegio de haberle conocido, desde el compromiso que impone su memoria y desde la tristeza de saber que no volveré a verle sonreír".
     

     Maravillosas palabras de homenaje para una persona integra. De esas que en estos días empiezan a escasear. Un servidor se limitó, una vez más, a ponerle con humildad voz a sus versos











martes, 21 de noviembre de 2017

Siempre en mi recuerdo, madre.



    No quiero recordarte madre entre los velos de bruma que poblaban tu mirada en el último eslabón de la existencia. Los ojos acuosos, perdidos en un vacío que parecía disiparse entre  horizontes de olvidos, en los que ya no eras capaz de recordar nada que no fuesen pequeñas migajas del pasado, vagos recuerdos escondidos desde hacía tiempo en los cajones del abandono. Solo a veces, ironías que se escondían en el fondo de los pozos negros en aquel ultimo discurrir, me reconocías como tu hijo y parecías recordarme como tal; otras muchas te afanabas en pensar que era un ser desconocido o hasta mi buen padre, tu recordado marido, aunque no llevase en la mano aquella garrota que su sempiterna cojera le obligó a portar para siempre y de por vida. Y recuerdo también madre, y ese recuerdo me da paz y hasta sosiego, los últimos días de hospital en que peine tus cabellos, limpie de lágrimas tus ojos y enjuague las llagas de tu boca mientras te cubría de besos.

     Prefiero retener para siempre, y así va ocurriendo con el pasar ineludible del tiempo, lo que de bueno vivimos juntos. Y, si tengo que quedarme con algo, hacerlo con el ejemplo de entrega y dedicación que fuiste capaz de llevar a cabo durante demasiados días a lo largo de una vida que vio por primera vez la luz en el seno de una familia humilde, pobre y vestida con el único atributo de su propia dignidad. Todos los días recuerdo tu imagen, sigo tu consejo y añoro tus sencillos guisos. Esos que me hiciste apuntar hace más de veinticinco años en una pequeña libreta de espiral y que, por mucho que lo intento, soy incapaz de elaborar con tu exquisita maestría.
      Y hoy, que se cumplen tres años de tu partida, dondequiera que estés, que será el lugar que da cobijo a las buenas personas, recibe un beso enorme. Te sigo queriendo madre. Y jamás te olvidaré. 
























lunes, 13 de noviembre de 2017

No quiero.

Este poema que hoy les traigo de Angela Figuera Aymerich remueve cualquier conciencia limpia del signo que sea. Nacida en Bilbao a principios del siglo XX, fue vasca en Madrid y madrileña en el País Vasco. Pero ante todo, fue una ciudadana del mundo abierta al humanismo que acoge a todos los pueblos por igual. Quiero dedicárselo muy especialmente a  Manuel Vacas Nieto​, viejo amigo que me puso en la senda de esta mujer excepcional. Disfrútenlo ahondando en lo que dice, que tiene mucho que ver con el mundo que hoy nos rodea.






Teoría de los buenos deseos




Que no te falte tiempo para comer con los amigos, partir el pan, reconocerse en las miradas. Deseo que la noche se te transforme en música y la mesa en un largo sonido de campanas. Que nada te desvíe, que nada te disturbe, que siempre tengas algo de hoy para mañana. Y que lo sepas dar para regar las plantas, para cortar la leña, para encender el fuego, para ganar la lucha, para que tengas paz. Que es la grave tarea que me he impuesto esta noche, hermano mío.




Ahora que pasé de los cincuenta.

Hoy les traigo una cerveza  de buena marca hasta la taberna, Sobre todo porque contiene en su interior una buena dosis de verdades incuestionables. De esas que solo se hacen verdaderas con el pasar inexorable de los años, El texto es de Pacual Girons, un maestro en esto del hurgar los interiores del ser humano y quiero dedicárselo a Tomás A. Felipe​, una buena persona que hoy cumple años. Aunque aun le quede un largo camino para llegar a los cincuenta. Un abrazo amigo. Y se feliz.





Para amar.

Cuando alguien me vende éxito, inmediatamente le pregunto como le va con el éxito. Os aseguro que muchos arrugan la cara porque es muy fácil querer arreglar las vidas ajenas sin haber arreglado las propias primeramente. Es una lastima que los que de verdad pueden ayudarnos y guiarnos estén tan dispersos entre toda esta hojarasca de falsos ayudadores y repartidores de abundancia. No permitáis que nadie os lleve a ningún sitio donde el no haya estado. Y menos pagando. PASCUAL GIRONS.



Mambooooooooo !!!

El amigo José Antonio Illanes​, cincel certero que traspasa las duras rocas que hoy en día pugnan por aplastarnos, es el autor de esta crónica que les traigo con voz y que no deja de ser un fiel reflejo de lo que imaginamos que deben ser los pensamientos del divino prócer que conduce los destinos de la nave hispana y que, como siempre, este andaluz de escritura extraordinaria es capaz de diseccionar hasta sacarle las tripas. Va por ti, amigo Illanes. Eres grande!!!



Gente necesaria.

Gracias a Pilar Punzano​ me llegó esta poesía inmensa de Hamlet Lima, poeta argentino, músico y cantor. "A veces el silencio es la palabra justa, la que enciende las luces, la que mejor se escucha, la que place o se sufre cargada de milenios, la que otorga hermosura, la flor del pensamiento". Esto dejó dicho. Y no me negaran que es sublime y hermoso.



En autobús, hacia el precipicio.

Siempre me ha gustado la claridad con que viste sus artículos David Jimenez​. Y es por ello que hoy quise traerles este breve relato que, como una premonición, plantea asuntos graves que de nuevo se están repitiendo sin que parezca que nos demos cuenta. ¿Que hace falta, me pregunto, y se pregunta el autor, para que abramos los ojos y nos rebelemos ante tanto despropósito?.



Pido perdón.

De  Nemesio De Lara Guerrero​, buen amigo y gran persona, es este texto, sublime en su concepto y cierto en sus inmensas verdades,  que debiera ser, como a modo de nuevas tablas con mandamientos, de obligado cumplimiento en el simple hecho de acercarnos a la autocritica llegado el momento de reconocer en cuantas cosas fallamos en esta vida, tan absurda y material en multitud de ocasiones, por la que a veces deambulamos como almas en pena. Deseo que les guste.





El bodrio

"Este es el panorama que auguran los profetas. Si la crisis económica persiste con esta virulencia, la sociedad quedará dividida en tres partes incomunicadas: unos pocos ricos serán cada día más ricos; la clase media se verá reducida a la pobreza; los pobres de toda la vida bajarán otro escalón y se convertirán en mendigos". Excelso Manuel Vicent en este artículo al que hoy le puse voz para estrenar una nueva sección en la Taberna, Son sus recuelos.




El horror del carcelero.

Hoy les sirvo en la barra de nuestra taberna un fragmento de ANDAMIOS, poderoso y a su vez gran libro, del maestro Benedetti, que nos viene a mostrar la agonía de espíritu que embarga al ser humano cuando se ve entre rejas por el simple hecho de proclamar sus ideas diciendo lo que piensa y pensando lo que dice. Y como vivimos en un tiempo de hipocresía, donde hay quien dice ser una cosa resultando ser la otra, me pareció oportuno ponerle voz a estas palabras incidiendo en que jamás debemos olvidar a quien, con arrojo y valentía, luchó porque los que habrían de continuarle vivieran en un mundo mejor. Esos, los que se dejaron la piel, son los imprescindibles. Y no los idealistas militantes de salón, de que cualquier cuño y vertiente, que no sirven para nada.



No hay tanto pan.

De Silvia Perez Cruz, gran actriz y mejor cantante, es este texto al que también ella misma aporta la extraordinaria canción que suena de fondo y que pueden escuchar, junto con el tema al cual pongo voz, en la película CERCA DE TU CASA, que también protagoniza. Hablamos esta vez de la indignidad de los desahucios. De las tragedias que desencadenan, de las vidas que saltan hechas añicos como el cristal y de la villanía de quienes arrastran con estas miserables decisiones a gente humilde al fondo de un pozo negro como la boca de un lobo. Hay que luchar, hasta enterrarlos en el mar






Carta de despedida.

Aunque se dice que fue el propio Gabriel García Márquez quien desmintió ser el autor de este texto, y así me lo parece porque guarda poca relación en su estructura con el sublime modo de escribir del colombiano, a mi me resulta hermoso en su concepto y cierto en lo que nos dice, que no deja de ser un adiós pensando en aquello que a lo largo de toda una vida pudo hacernos felices y no fuimos capaces de ver y aprovechar.





miércoles, 26 de julio de 2017

Otro sobre la feria!!!. Con sus cambios y sus gentes.

    
De tierno infante en los cochecitos de la familia Mena


     El lunes 20 de Julio del año de gracia del 1952, al caer la medianoche, se procedió a la inauguración de las Ferias y Fiestas en nuestro querido corral. Y poco tendría esto de excepcional si no fuera porque, a su vez, fue esta la primera ocasión en que la celebración y el jolgorio se trasladó al Parque Municipal, entonces de Sales Córdoba, abandonando por siempre jamás la que decían era Plaza del Generalísimo, cambiándose también la fecha que durante décadas había coincidido con el ocho de septiembre, día de nuestra excelsa patrona. Así, a la hora mencionada, el alcalde de la villa y sus gallinas, que en aquel año de palos y tentetieso respondía al nombre de Pedro Lillo, dio por inaugurados los fastos y oropeles que empezaron con la diana, que viene a ser lo mismo que decir señal para dar la matraca a los vecinos que están descansando, a las cinco de la mañana a cargo de la Banda Municipal que, como podrán imaginar, debía estar compuesta por gente recta en el asunto del madrugar o tal vez, y eso resulta más comprensible, por asiduos del beber acodado a la barra  esperando a que el sol pinte por donde se encuentran los puentes.
     Y no habría de ser este asunto complicado de llevar a cabo teniendo en cuenta que en el ferial estaba instalada la gran caseta de los Botas tirando cerveza fresquita y la terraza de Ceferino con la mejor pista de baile, como así se decía y anunciaba, donde se bailaba al son de las modernas y agradables melodías que tocaba la Orquesta Bórax, venida desde Córdoba y cuyos éxitos y actuaciones, así se aseguraba y tenía mandanga, eran conocidos en toda España y buena parte del extranjero. También se encontraba cercano al ferial el local de Jacinto Mayoral Laguna, a quien todos conocimos como El Parralo, sito en la Calle del General Espartero y que  se anunciaba diciendo:”La mejor animadora de las fiestas del lugar es, sin duda, La Parrala, porque no tiene rival. Jacinto, que bien lo sabe, la instaló en un buen local, para que alegre y anime al que se quiera alegrar. Sustanciosos bocadillos La Parrala piensa dar, a quien yendo a visitarla demuestre su paladar. Aperitivos sin tasa y hasta guindillas asás, berenjenas especiales y aceitunas aliñás, cerveza “pa” los señores y vino sin bautizar”, en unas estrofas compuestas por quien llamaban Malaco.
     A las seis de la tarde, hora taurina y sin par, se anunciaba que en la Plaza Santuario de Las Virtudes tendría lugar una gran novillada de feria en la que serían lidiados cinco hermosos y escogidos novillos de la ganadería preferida por El Litri y Manolete actuando en el primero la aplaudida rejoneadora y formidable caballista hispanoamericana Lupita Barroso quedando garantizado, (…tengan en cuenta que eran tiempos de burros, mulas y carros), el servicio de autocares de ida y regreso a Las Virtudes para presenciar tan grandioso espectáculo. Me da por pensar, y creo que con razón, en la que se debió de organizar en la plaza con el visionado de amazona de tales bríos en aquellos tiempos tan poco dados a los oficios de condición femenina y de machos ibéricos con un par.
     Terminada la corrida, y a las ocho de la tarde, tuvo lugar en el Real de la Feria, otorgándose premios a los mejores atalajados y enjaezados, un desfile de coches y caballistas y a las 9 de la noche, (con la llegada de la brisa marina tan escasa por estos lares), conciertos de la Banda Municipal y atracciones con sus verbenas. Nada fuera de lugar como podrán comprobar puesto que el ser humano, y más aun los manchegos de ibérica y quijotesca condición, siempre tuvimos inclinación por la fiesta y el cachondeo a las primeras de cambio. Al día siguiente se anunciaba, y así continuó siendo durante las fiestas, el despertar a las 6 de la mañana al son de la música que esparcía con sus notas la Banda Municipal y a eso de las 10, ( …imagínense como habría de discurrir aun la vida en este nuestro suelo patrio de charanga y pandereta al que empieza a parecerse el actual), un reparto de víveres en la Casa Consistorial (…aquella que un conocido guardia municipal dijo que no existía cuando preguntado fue por unos viajeros visitantes por el lugar en que se encontraba ubicado el Ayuntamiento), para los pobres de solemnidad, que debían de ser, en aquel tiempo de escuetos recursos, todavía unos cuantos. A las 7 de la tarde, con el sol del estío calentando, y para no perder comba, se celebró un concierto, digo yo que en el famoso Pabellón de La Música que decenios después sin éxito se restauró, y se anunciaron cucañas, (…aun me vienen al recuerdo el palo encerado y el gallo expectante arriba), y juegos de diversión, además de algo que me deja como a cuadros, porque no logro discernir de que se puede tratar, llamado fuga de globos grotescos y que, si descifran de que pudo tratarse algún@ que los disfrutase, agradecería que  me lo comunicara puesto que vivo sin vivir en mí, ante la irresolución del asunto, como la santa noble de Ávila.
     Al día siguiente y en la Verbena Villa Aurora, regentada por Los Botas, tuvo lugar un concurso de cante y baile de jotas manchegas y en la última jornada hubo una carrera de burros con premios en metálico. Aun me parece estar viendo a ilustres caballistas de la villa y sus contornos, de muy humilde condición, transportando sus reales a lomos de aquellos pollinos que sembraban el pueblo de boñigas y paraban en seco cuando les venía en gana haciendo descabalgar al jinete que presto se ponía a tirar del ramal o de la cola con el peligro acuciante de que el borrico le descerrajase una coz en la cabeza aplastándole los sesos. Sin mucho más que resaltar los festejos se clausuraron a las 3 de la mañana, prisa como pueden comprobar no había, del día 23 de julio.
     Y como a modo de crónica, que le habrá de gustar a los lectores de más tierna condición, decirles que por aquel lejano año aún funcionaba la fábrica de aceites de la viuda de Peñuelas en lo que hoy es el Mercasantacruz. Que en el Paseo de Calvo Sotélo, ahora de Castelar, estaban los Almacenes de Gracia vendiendo, (… ¡menudo puzle, ríanse ustedes de los actuales inspectores de sanidad!) azúcar, sal, coloniales, cereales, hierros, chapas, herramientas agrícolas, abonos y carbones minerales. Y decir también que Antonio Laguna Velasco, que aún no debía de tener el estanco, además de ser agente de paquetería, vendía en su mercería de la Calle del Capitán Casado perfumería, medias, calcetines, hilaturas y un gran surtido de bisutería además de las mejores lanas para todas las labores. Y referir igualmente que Ladislao Muela Aragonés, a quien todos conocimos como El Patito, aún no había inaugurado el cine de la Calle Cervantes donde tenía una tienda de ultramarinos, alpargatería, abonos, maquinaria agrícola, leñas, carbones y espartería, además de ser el representante de la conocida marca Ajuria que distribuía trillos, aventadoras, segadoras y trilladoras. Y diciendo, (… esto tiene tarea) que:” la bomba atómica concluyó la pasada guerra y un platillo volante inicia la nueva contra los altos precios surtiendo de calzado barato el almacén de Amando Serrano Guzmán, anunciaba el susodicho su tienda de zapatería en el local donde en estos tiempos languidece la Caja de Castilla La Mancha.

     Por fin, y para terminar, con esta homilía que comienza a ser larga, decir que la Falange, partido único del régimen, despedía el escrito que incluyó en el programa de festejos dejando esta perla: “No te decimos aparta. Te arrollaríamos sin esfuerzo alguno, pero ese no es nuestro ánimo. Aspiramos a vivificarte. Nuestro optimismo no tiene límites”. Para echártelos de amigos, me digo yo.



martes, 3 de enero de 2017

Los Heraldos Negros







Este poema, del gran poeta peruano Cesar Vallejo, nos habla de la incertidumbre que padece el ser humano cuando le busca un sentido a su existencia. Lo heraldos negros son los mensajeros de la muerte, los cuales, obviamente, solo pueden anunciar dolor y sufrimiento. Vallejo nos habla de lo incomprensible e inexpresable que es el dolor que se levanta sin avisar y que, sin que logremos entender porque, ahoga a cada instante al ser humano por el mero hecho de existir.