Como mandamientos:

Es bueno ir a la lucha con determinación, abrazar la vida y vivirla con pasión. Perder con clase y vencer con osadía, porque el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es mucho para ser insignificante.
Charles Chaplin

A veces uno sabe de que lado estar viendo los que están del otro lado.
Leonard Cohen

miércoles, 19 de agosto de 2020

De la Calle Real, con sus tiendas y sus gentes.

    



Satisfecho, como no podía ser de otra manera, de haber colaborado un año más, señal igualmente grata de que sigo vivo, en la confección del libro que anuncia la llegada de las ferias y fiestas del lugar, vengo a dejarles en mi posada de relatos el escrito con el que he participado y que versa, muchos lo recordaran de manera grata, de aquellos tiempos en que la calle Cervantes, que para los aborígenes es Real, y siempre lo fue y lo será, era un hervidero de gente. Unos comprando zapatos, otras útiles de mercería, los más saliendo del bar o de ver una película en el Cine del Patito y otros tantos persiguiendo a la dama de sus sueños. Con el deseo de que los días de fiesta venideros les sean gratos y placidos, disfrutándolos como a bien lo tengan, quedo con todos ustedes. Hasta la próxima, pues ….


        Hay días en que, al anochecer, y con el pasar de los primeros gatos nocturnos, encamino mis pasos sin rumbo hacia la calle de Cervantes, que siempre será Real por estos lares, y debo confesarles que me invaden velos de nostalgia cuando solo contemplo vacío y palpo que el silencio flota donde antes campaban la algarabía y el ruido.
      Sonidos estos causados por el constante trasiego del ir y venir de las gentes del lugar que calzaban sus pies con los zapatos y sandalias que compraban en la tienda de Castillo, y en otra muy populosa a la que después haré mención, se ilustraban leyendo los periódicos y revistas que les vendía la Paca “la de Vicencio” y adquirían los primeros aparatos y electrodomésticos ofrecidos a plazos por Manolito “el de los aradios”. Los productos para la limpieza los vendían Paco “El Droguero” y su dependiente Juanito, que con el pasar de los años sería el dueño de la droguería y el asueto con su diversión, de poca monta pero sana, se daba en los añorados futbolines del Chato. Las carnes las vendían el bueno de Estebitan y Vicente “el de la Belén”, mientras que los pantalones con sus camisas eran despachados por Alfonso Lillo en la tienda de confección de Abelardo Valencia y lo referido a la mercería era suministrado por Ferrer y también Urraca se dedicaba a esta cuestión, en un local que aún subsiste cerrado a cal y canto.  Los víveres, tan necesarios para la subsistencia de las gallinas en el corral, eran expendidos por los hermanos Castro y Pedro “El Patito” en sus tiendas de ultramarinos y bares, esos que nunca han de faltar para que el organismo funcione con la precisión de un reloj suizo, había unos cuantos que enumerados serán, para hacerles justo homenaje, al final de esta historia de amorosos ardores.
      Dicho esto, como introducción, y sin dilatar más la historia que hoy nos ocupa, hablaremos esta vez de aves exentas de pluma, de los varones que como pollos descabezados parecían ir sin rumbo, a veces eran kilómetros los que recorrían persiguiendo a la codiciada presa, tras el rastro que dejaban las hembras que, cual avestruces de cuello erguido, portaban sus reales por el circuito amoroso ubicado en la calle Real o de Cervantes aquellos años, en los que antes de ser un saltimbanqui titiritero, a este púber adolescente le inundaban el ser calores infinitos y pasmos convertidos muchas veces en espasmos.
      Digamos, que había un tramo corto y como más apresurado. Aquel que comprendía el espacio que iba desde el antiguo cine del Patito hasta la añeja tienda de Amando. Ya imagina este escribidor que muchos jóvenes lectores se deben haber quedado como en trance y en Babia cuando mencionar he mencionado aquel comercio perdido entre las brumas del recuerdo. Por ello, habré de refrescarles la memoria para decirles y aclararles que este bazar de zapatos y complementos varios estaba en lo que en estos días de infortunio es la sucursal de la Caja de Castilla La Mancha y antes fue el estudio fotográfico del valdepeñero Navarrete.
     También podía verse alargado el aludido circuito hasta el jardín sin flores de la escuela del Jardinillo, encaminando los pasos hacia el sur, o hacia el puentecillo del Llano, si se perdían sin rumbo buscando el norte. Y era allí, a partir de aquel lugar clavado como divisa al fuego, donde estaba el límite de lo pasable, donde se encendían las pasiones y se desbocaba el instinto que, al igual que a toros bravos en busca de los chiqueros, conducía sin remisión hasta la oscurana del paseo del cementerio, donde a la vez machos y hembras, parejos y de la mano, daban rienda suelta a sus pasiones con tal fogosidad y apasionamiento que les importaba poco, llegados a tales extremos, el temor  a posibles apariciones, dada la cercanía del camposanto, de fantasmas llegados de la ultratumba o del progenitor, más terrenal y palpable, de la Julieta de turno, que bien pudiera, y sin previo aviso, molerle a palos las costillas al fogoso Romeo pretendiente.
     No duden que eran tiempos de muy variados comportamientos, unos aún anclados en la época pretérita que se había vivido y otros abrazados al nuevo periodo que se abría con el final del dictador y la sombra de su bota. Por ello no resultaba todo tan condescendiente y liviano como en estos días de pase por la entrepierna y es por eso que pasar el límite descrito era síntoma de catástrofe, invención y comentarios varios de las lenguas dañinas del lugar que bien podían tildar al masculino integrante del dúo de macho con un par y a la fémina componente, eran épocas de imperdonable machismo, de calentorra y dada sin desmesura al arte del metemanos.
     Entretanto, los que con menos ardores vivían, se afanaban en el rito ancestral de perseguir a la dama pretendida  que acompañada iba, y a veces hasta cogida del brazo, de amiga de confianza o hermana de mayor edad y juicio, por lo general más fea y de menos grácil compostura, qué amargaba la vida al pretendiente y tenía la misión encomendada de referir y contar con todo lujo de detalles, una vez llegadas ambas al calor  amistoso del brasero de la casa, los devaneos del candidato  y la hechura con que había aguantado la pretendida los envites del solícito macho.
   


      Así, emperifollados ellos con el atuendo de los domingos, por lo general escaso y hasta ridículo, que descansaba durante toda la semana envuelto en el fondo del baúl entre bolas de alcanfor y luciendo la tez afeitada horas antes en las insignes barberías de Sales Córdoba, Abdón Velasco y Angelito “El Cabezón” con olores  a colonia “del Varón Dandy” y peinadas ellas sus cabezas en las peluquerías de Belén y la María entre fragancias de Myrurgia, que se esfumaban al llegar a la intersección que en la calle del Cura formaba la mezcla a refrito pestilente que emanaba de los cuatro puntos cardinales desde La Campana, la tasca del Botas, el chamizo de Mauricio, el Bar de Luis y la bocacha inmensa del Cine de Cervantes, la vida pasaba y el tiempo, ese que con los años se nos va tornando escaso, discurría sin pausa, sin otro menester que no fuera esperar un nuevo día para seguir viviendo y un inédito amanecer para disfrutarlo.

      


    
    



jueves, 30 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 30 de Abril








Hola de nuevo amigos. ¿Han visto al príncipe de Inglaterra y a su esposa Camila batiendo palmas a la puerta de su casa? Si no lo han hecho, háganlo. Al menos se reirán. Les aseguro que no tiene desperdicio. Y lo harán más aún, si cierran los ojos y, sin verlos, oyen el desbaratado ritmo con que lo hacen, cada uno por su lado y sin orden ni concierto. Para llevarlos a un tablao flamenco. Y eso que, según oigo en la radio, la aristócrata referida ha empezado, con setenta y dos años cumplidos, a dar clases de ballet. Debe de ser un gozo el verla bailar entre bambalinas y abogo porque habrá de llegar, con toda seguridad, a figura del baile antes que a reina. Porque pretender escalar hasta el puesto de soberana de la Gran Bretaña con el aguante que ha demostrado tener su suegra es como querer, a tan provecta edad, que conserve la ilusión por ser rey su orejudo esposo.

Parece ser, por lo que se oye y comenta que, después del varapalo que nos está doblando, habremos de engendrar un horizonte diferente desde el que, según dicen, lucirá un sol más luminoso y bello. Pamplinas. No descubriremos un mundo nuevo si seguimos, que seguiremos, usando mapas viejos. Y tampoco tengo duda de que, desde donde sea y como convenga, se seguirá ampliando cada vez más la distancia entre ricos y pobres. No duden de que ya hay muchos de posibles que están en ello.

“Al Partido Popular no le importan los números de la epidemia, solo recuenta meticulosamente el de los muertos, porque utilizar a las víctimas es de lo que más le gusta a este partido. Le da igual que este país este atravesando la peor situación en décadas, le da igual que no sea un problema exclusivo de España,  que media humanidad esté en la misma situación, le da igual el contexto, le da igual que salgamos mejor o peor de esta, le da igual lo que nos pase a los ciudadanos porque solo tiene un objetivo: desgastar tanto al Gobierno que caiga por su propio peso, que no aguante la legislatura y que las cosas vuelvan a ser como el PP cree que tienen que ser, es decir, con ellos gobernando. Porque el PP, o gobierna o gobierna. No tiene manual de instrucciones para estar en la oposición.

La sesión de control de este miércoles en el Congreso demostró que al partido de Pablo Casado le da igual la coyuntura, que la vida fuera de las puertas de la cámara nada tenga que ver con la vida de hace un par de meses. El PP sigue aferrado a su vieja forma de hacer política.

El Gobierno de Pedro Sánchez puede haberse equivocado, puede que se siga equivocando, puede que tenga problemas con la comunicación y la improvisación, pero está gestionando una crisis para la que nadie estaba preparado. ¿O es que el Partido Popular si lo estaba? Porque si lo estaba, nunca nos lo ha contado.
No sabemos nada de su estrategia, ni de sus recetas, ni sanitarias ni económicas, porque hacernos creer que con ellos en el poder tendríamos otras cifras y el país funcionando es tomarnos por tontos, y a estas alturas del confinamiento les aseguro que de tontos, ya no nos queda nada.
¿Qué hubiera hecho el PP en el confinamiento? ¿Qué haría ahora en la desescalada? Porque cuando nos encerramos, porque nos encerramos. Y ahora, tampoco parece gustarle cómo vamos a salir.

Bueno algunas pistas tenemos. El PP gobierna en algunas autonomías, con el apoyo de la ultraderecha (esto siempre hay que recordarlo). Entre esas autonomías está Madrid, campeona de recortes en sanidad y en el estado del bienestar, responsable del desastre de las residencias de ancianos y con una presidenta que presume de darle a los niños pizza para comer.

La crítica es lícita e incluso necesaria, la crítica furibunda sin propuestas solo tiene un objetivo: noquear al Gobierno. Se queja a diario Pablo Casado de que el gobierno no le escucha, pero ¿tiene algo que proponer? ¿Tiene algo que decir?". Lo dijo ayer Angels Barcelo en el Hoy por Hoy, y me parece tan acertado que lo suscribo en su totalidad.

También fue ayer cuando le habló sin pelos en la lengua Pablo Iglesias a la señora diputada de Vox. “Ustedes son una formación de grandes apellidos y poca vergüenza, que falsean títulos para ejercer sin poder hacerlo, que no tienen más patria que su dinero. Ustedes ni siquiera son fascistas. Son simplemente parásitos. Es miserable utilizar la muerte para hacer política. Es miserable hablar de familias cuando ustedes no han apoyado ni una sola de las medidas para defender a las familias de este país. Es miserable que critiquen la eutanasia en el contexto en que estamos. Ustedes tienen muy pocos escrúpulos y tratan de disfrazar su discurso de valores religiosos. 

Fíjese, yo no soy creyente, pero me gusta mucho el Papa Francisco y creo que últimamente está diciendo cosas que van en la dirección contraria de lo que ustedes expresan. Porque ustedes representan el odio, la hipocresía y la miseria moral. Y les aseguro que España, y nuestro pueblo, una vez más, como en el siglo XX, se quitará de encima la inmundicia que ustedes representan”. Se quedó "agustito" el de la coleta. Y yo también.

Y al replicar de los tambores de tan sonado discurso no han tardado en asomar los periodistas defensores de los valores del suelo patrio, con Carlos Herrera a la cabeza, diciendo que ha amenazado a los rivales (... como si estos no lo hicieran cada vez que tienen ocasión de ello), a los empresarios, a la Justicia, a los ahorradores y a los medios de comunicación. Cuando la realidad es, y quedó bien claro en su discurso, que se estaba refiriendo al fascismo y a las maneras fascistas de Vox, que es un partido, que nadie lo olvide, que vive amparado por la legalidad de una Constitución que votó en contra, aunque entonces se llamasen Fuerza Nueva, que nunca quiso y que siempre repudió.

Hoy se cumplen 75 años de la muerte de un fascista llamado Adolf Hitler en los sótanos convertidos en bunker de la Cancillería del Reich en Berlin. Un personaje siniestro que, al amparo de un discurso muy parecido al que ahora de nuevo se extiende por muchos países de la vieja Europa, fue capaz de llevar al mundo entero a una guerra devastadora en la que murieron más de sesenta millones de seres humanos. En los primeros días de Enero del 1945 había dictado la orden de que fuesen llamados a filas los niños y mayores que pudiesen resultar útiles para la defensa de una ciudad que estaba perdida y con los rusos a sus puertas. 
Ciento cuarenta mil personas murieron defendiendo lo que ya estaba perdido. Y  su última hazaña, horas antes de pegarse un tiro en la sien como el más vil de los cobardes, fue la de condecorar a veinte niños con la cruz de hierro por su valentía en la defensa de Berlin. Aún así, y viendo lo que fueron capaces de hacer sátrapas como este, Mussolini, Stalin, Franco, Pol Pot y un largo elenco cuya enumeración se haría inacabable, hay quien vuelve a las mismas y les sigue encumbrando. No aprendemos. Ni a tiros.

Idearios como los que auspiciaban estos innombrables nos empobrecen como personas porque solo admiten, aunque en principio lo escondan, el uso de la fuerza para conseguir sus miserables fines. Dicho esto, que cada cual piense y haga lo que le parezca ateniéndose a las consecuencias. Y que, a toro pasado, nadie se llame a engaño.




martes, 28 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 28 de Abril








Les saludo de nuevo desde este portal del que me ausenté adrede durante unos días. Y lo hice porque estaba en la convicción de que escribir, como por hábito, durante cada día puede resultar cansino. Además, como bien saben los que siguen mis diarias divagaciones, ando también enfrascado en la cosa de “producir” vídeos en los que les cuento lo que buenamente me parece. Y es cosa que también me satisface y se lleva su tiempo. Así que, por unas y otras cosas se me fue el santo hasta el cielo y hoy he vuelto para rezarle.


Nos acaba de anunciar el presidente que se va a ir aflojando un poco la cuerda que pende sobre nuestros pescuezos. Aunque visto lo que, a lo largo de estos días, hemos tenido la ocasión de poder ver, con la salida de los tiernos infantes, albergo dudas al respecto de que sea esta una medida oportuna porque no sirve de nada, y además supone una vuelta atrás que puede ser catastrófica, el salir cada tarde al balcón a aplaudir, si después el personal se pasa por la entrepierna las normas mínimas de convivencia al echarse a la calle con sus hijos. Menos aplaudir, aunque esté bien el hacerlo, y más compostura, civismo y respeto hacia tanto profesional que se está jugando la vida en este empeño y, que si el bicho se revuelve con más ímpetu, habrá de aguantar las consecuencias de las acciones de tanto irresponsable suelto sin bozal y sin control.

Al parecer, a finales de junio, aunque ni el gobierno lo sabe, se podrán abrir comercios, bares y playas de una manera “gradual, asimétrica y coordinada” por fases y sin movilidad de una provincia a otra. Podremos ir a un velatorio pero jamás a una segunda residencia. Se podrán, (… esto es la hostia) abrir locales donde se den comidas, pero sin gente dentro. La cosa del curso escolar no se reanudará hasta septiembre, pero en la fase 2 se podrán abrir algunos centros para recuperaciones o ayudas para los padres que tengan que ir a trabajar. En el asunto de la cultura, los museos se podrán abrir completando un tercio de su aforo, los actos al aire libre no podrán sobrepasar las 200 personas siempre que estén distanciadas y algunos rodajes podrán comenzar, mientras que cines, teatros, exposiciones y espectáculos no podrán exceder de las 200 personas al aire libre y las 50 cuando se trate de lugares cerrados. Yo me entero solo a medias y encuentro tantas contradicciones que esto me parece más complicado, y mira que era negado para ello, que un  jeroglífico, de los que traía el ABC en los años en que, siendo tierno infante, lo leía en el Casino. Ya veremos.

El pistoletazo de salida, como en los rodeos de los yanquis, llegará para los adultos el próximo sábado. Y me da que, viendo el despiporre de estos días con los pequeños, será asunto dificultoso y complejo. Sobre todo porque, teniendo como tenemos tanto erudito con un par en la nación, no faltara quien haciendo uso de estos, y al grito de “por mis huevos”, haga lo que buenamente se le pase por ellos poniendo en peligro a quien este haciendo uso de su derecho con la debida prudencia y cordura. Reclamo y exijo, aunque mi voz sea insignificante y su grito intrascendente. que el líder de la oposición se defina y diga lo que piensa de todo el batiburrillo que anuncia el gobierno. Sobre todo, para que después no diga, a toro pasado, digo donde dijo Diego.

A Cristóbal Serrano Sánchez, que vive en Córdoba, le tengo aprecio desde los tiempos en que mi infanta de los lloros se empezó a sonar los mocos. Sobre todo porque fue su buen maestro en esos años en que el árbol es pequeño y consiguió, con total dedicación y empeño, que este creciera derecho y asimilando que la perseverancia y el esfuerzo siempre conllevan un premio. Me cabe la certeza de que es hombre de ideas claras y de mente abierta. El otro día escribía que hay familias que “están sufriendo mucho”. Una, sin ir más lejos, que acababa de ver en el supermercado con vales de Caritas y la Cruz Roja por un importe máximo de 50 euros. Advertidos por el cajero de que llevaban  más de lo permitido y  el máximo era de 50 euros, dejaron los yogures y los lácteos, y salieron del establecimiento mientras se dirigían al coche, móvil y tabaco en mano, comentando que habían de llamar al teléfono de los servicios sociales para que les fuesen preparando otro vale. 
Y se pregunta mi buen amigo, que país es este donde se permite que haya gente que vive de "la caridad subvencionada" sin haber dado en su vida un palo al agua, Y  a su vez reclama que, quien corresponda, ponga coto a este desmadre. Es algo que viene pasando desde hace tiempo. Y cuestión de muy difícil solución porque siempre hay quien aprovecha la desgracia de quien verdaderamente lo necesita para su propio beneficio. Vivir del cuento que se llama.

Hoy se nos fue Michael Robinson. No soy muy de los programas deportivos pero era un hombre que me atrapaba con su peculiar manera de narrar el fútbol.Será difícil enchufar la televisión para ver un partido y no escuchar su voz al otro lado. Tenía una virtud a la que muchos aspiran y queda solo para unos cuantos elegidos: el don del verdadero carisma y la más poderosa autenticidad. No sé donde lo he leído y lo encuentro muy acertado. Descansa en paz amigo.


Me voy en esta mi vuelta a los ruedos. Si tienen tiempo para dedicarlo a alguien, no se queden parados mirando el reloj. Adelante. 


miércoles, 22 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 22 de Abril





   

  
 Escribe Javier Sampedro en EL PAIS: "La mitad de los jóvenes españoles –los nacidos a partir de 1985— estaban sin empleo en la década pasada, y los italianos no iban muy por atrás de ese porcentaje. La mejor opción de una persona de esa edad sería haber nacido en Alemania, con solo un 11% de paro juvenil. Pero uno nace donde Dios le dice, ¿no es cierto?, con la posible excepción de los bilbaínos, que nacen donde les da la gana. Los jóvenes de entonces, que ahora frisan los 35, estaban apenas recuperándose de la crisis financiera de 2008 cuando les ha caído encima el coronavirus. Cuando estos marginados por la historia escriban sus autobiografías, sus blogs de madurez o cualquier otra cosa de naturaleza cuántica que se lleve para entonces, mirarán atrás y relatarán el bodrio de mundo que heredaron de nosotros. Los viejos vamos a quedar fatal en los textos de historia”.

  Y continúa: “como yo fui un científico en mi juventud, allá por los últimos ochenta y primeros noventa, no me cuesta mucho entender las que están pasando ahora los jóvenes de cualquier sector o formación. Becas cutres, buhardillas a cincuenta grados, falta de cotización a la Seguridad Social y una atención médica deficiente. Pero en aquella época podíamos al menos mirar alrededor y ver que nuestros compañeros de generación estaban haciendo una pasta. Lo más fácil era pensar que nos habíamos equivocado de carrera. Los jóvenes de ahora ni siquiera tienen ese dudoso consuelo. Si miran a su alrededor, solo ven el mismo infortunio que les amarga la vida a ellos. Empleos no ya precarios, sino prehistóricos y delincuenciales, contratos por horas, sueños por segundo, desolación, nada.

 Y remacha los clavos afirmando:”los millennials no han visto más que crisis económicas en toda su vida. No conocen otro mundo. La gente de 35 años debería ser ahora mismo el motor laboral, económico y cultural del país, y en vez de eso están perdiendo sus años más productivos mandando currículos y atendiendo los tristes mensajes de LinkedIn que les ofrecen otra penalidad peor aún de la que ya tenían. Esto afecta más a las clases más vulnerables, como es de rigor, pero ni las familias más acomodadas se libran de ello. Hay un eje generacional que traza una nueva línea ortogonal a la ya complicada geometría sociopolítica. Nadie quedará atrás, decimos, pero estamos dejando atrás a una generación entera. Qué bien lo hemos hecho.

 Uno de mis analistas europeos favoritos (Carlomagno en The Economist) llama a los jóvenes sureuropeos los “vencedores pírricos de la globalización”. Tenían todas las cartas previstas que supuestamente debían salvarles del crash financiero –formación, sistemas de contacto, un pasaporte de la Unión Europea— y el coronavirus ha vuelto a aplastar sus expectativas. “Los bajos salarios de ahora engendran los bajos salarios de después”, dice Carlomagno. Para las generaciones experimentadas, el virus es una crisis como otras que hemos vivido. Para los jóvenes españoles, la pandemia es la puntilla."  Aterrador, pero muy cierto el panorama que nos describe.

  Y con los pelos de punta y la piel como la carne de gallina, siento que tiene razón. Pienso en mis hijos y cada vez tengo menos dudas de que el mundo que habré de dejarles será peor del que yo disfruté. Y es algo que, salvo en contadas etapas de la historia, no había ocurrido nunca. Pocas veces ha dejado una generación a la que le sigue una sociedad tan execrable y  al borde de abismos materiales y existenciales tan patentes como los que se dan en nuestros días. Y no cabe el consuelo, como se dice en algún lugar del artículo anterior, que cabía en épocas anteriores de pensar que si no estudias, porque no puedes, porque no quieres o porque no vales, vas a tener la oportunidad de tener un trabajo medianamente remunerado y decente. Lo que había ya era miseria y lo que viene habrá de ser aún peor. Los buitres que nunca se fueron esperan agazapados a que se calme la tormenta para salir a la caza de lo que siempre consideraron carroña con la que alimentarse. Y me apena más aún el pensar que aquellos que estudian y se preparan que, aun teniendo obviamente más oportunidades, tampoco tendrán asegurado un trabajo donde prosperar y que justicia haga a sus años de estudio, preparación y conocimiento. Y con estos mimbres, me pregunto, de qué manera podrán afrontar el vivir en un mundo competitivo, impersonal y deshumanizado, cuyos valores no van más allá de los que dicta la propia supervivencia cayendo quien caiga. Mal plan se intuye. Ya veremos.

  Leo que desde ayer andan estos del gobierno dándole vueltas al asunto de permitir que los tiernos infantes pongan por un rato los pies en la calle y, por lo que veo, no aciertan ni a tiros. Irrisorio resultaba el permitir que lo hicieran acompañados de algún mayor cuando este fuese de compras a la farmacia o al supermercado. Dejar que los más jóvenes, que al parecer son los más asintomáticos portadores del bicho, compartan lugar con quienes son más propensos a caer en su red es algo incomprensible.  No sé qué lumbrera habría elucubrado en su mente un despropósito de semejante tamaño. Aunque ahora parece que se desdicen y cambian esta medida por otra que permitirá salir a los menores de 14 años a pasear hasta un kilómetro de distancia de sus casas. Ya veremos en qué termina este circo.
  
  Ayer murió, víctima de esta inmunda ponzoña José María Calleja, periodista veraz, valiente y sin pelos en la lengua que hasta hubo de llevar escolta durante años porque ETA lo tuvo en su punto de mira y condenado a muerte. Siempre le recordare por la vehemencia en sus exposiciones y porque se me quedó grabada para siempre una máxima de su autoría que venía a decir que había que ser “independiente siempre e imparcial nunca”. Descanse en paz como tantos otros que en estos días nos están dejando.

  Por hoy ya está bien. Tengan un feliz descanso y deténganse, ahora que tiempo les sobra, en mirar hacia su interior, hasta lo más profundo de su corazón. Si lo hacen, se darán cuenta de que muchas de las cosas que creían esenciales hasta hace tan solo unas semanas no pasan ahora de ser simples banalidades. Y además tendrán claro que es en ese corazón donde se cobijan sentimientos y deseos. Esos que unas veces nos turban y otras hacen de nuestra vida un discurrir maravilloso.  








lunes, 20 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 20 de Abril.










  Voy a ver si después de unos días sin darle a las teclas, me sale algo digerible y digno de consideración. Como habrán visto por esos mundos de Internet, ahora también me ha dado por grabar vídeos, con poesías de los autores que siempre me gustaron y otros retales de vida, que iré desgranado como buenamente pueda y me vaya apeteciendo. O sea que, ya saben, como las moscas, de flor en flor y de mi…. en mi… Mejor callar.
  
  Y entrando en faena he de decirles, que me siento indignado, y aunque lo haya dicho cien veces lo habré de decir otras mil, por el inmundo aprovechamiento que de esta situación están haciendo los partidos de la oposición que se dicen leales, al menos uno, y hasta demócratas. Oía esta mañana en la radio a un oyente argumentar, ante la tormenta desatada por las declaraciones hechas ayer por el Jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, que “estamos en una dictadura porque el gobierno ha ordenado a la Guardia Civil que impida a los medios que informen y digan la verdad sobre la situación”. Después también se lo oí decir, a alguien más cercano, que ahora se dice apolítico y que, como todas las aves que cojean de ese pie, es más de derechas que Blas Piñar, que en paz descanse, aunque jamás lo reconozca. Le temo casi más a ese bicho, al apolítico digo, que a este invisible que nos anda visitando. Y le temo porque no se extingue y hace daño.

  Huelo que hiede este vil argumento. Y miren que parto de la base de que desde el principio, y es cosa que creo haber expuesto en anteriores escritos, no he visto jamás oportuna, desde mi humilde capacidad de análisis y observación, la comparecencia diaria de los técnicos responsables de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Sobre todo, porque aparte de innecesaria, denotan una evidente falta de soltura y preparación, que además encuentro lógica porque no están en la obligación de tenerla para el desempeño de su labor, en el asunto, siempre espinoso, de las conferencias de prensa con su oratoria. Y es esta circunstancia que aprovechan impunemente los pájaros de siempre para obtener manjar de la carroña.

 Es demostrable, y a poco que te manejes mínimamente en las redes lo compruebas, el grado de infamia y calumnia que se está produciendo.  Me llega un vídeo en el que, con un montaje deplorable, se ve a Pedro Sanchez, Pablo Iglesias y señora paseando, a ritmo de salsa, un féretro. Deleznable. También unas declaraciones de Page, al que harán que adore sin que haya sido jamás santo de mi veneración, recortadas y manipuladas para que solo hagan referencia a un tema que, sacado de su contexto, no tiene nada que ver con lo que está exponiendo. Hoy he visto otro en el que se ve, saliendo del Valle de Los Caídos, el ataúd del dictador que asoló este país durante cuarenta años, mientras la leyenda impresa en el mismo dice que se utilizaron 22 cámaras para el evento, y ahora no se utiliza ninguna para filmar los ataúdes de quienes están muriendo.  Al menos yo, he visto más veces de las que quisiera las morgues llenas de féretros en el Palacio de Hielo madrileño. Pero tendrán que ponerlo como el Sálvame, todos los días y en horario de máxima audiencia. Y el colmo, es que veo otro montaje en el que se ven unas enfermeras con las clásicas cartulinas en las que pone QUEDATE EN CASA.  No tendría nada de reprochable si no fuera porque le han añadido FOLLANDO. De mal gusto y denigrante. Como todo lo que van maquinando. Del expresidente, y su paseo pasándose por el forro lo que debe de hacer por ley, no entonan nada los tambores del facherio.  

  Y eso, que habré de decir decenas de veces que nada tengo en contra de quien piensa de manera diferente a como yo lo hago. Pero que lo haga desde el respeto y sin mentiras. De no ser así tampoco merece el mío y lucharé por que prevalezca este.

  Me voy a marchar por hoy pidiéndoles que se den cuenta de que sentirse a gusto con uno mismo no suele tener que ver mucho con la riqueza y el atesorar. La felicidad no llega nunca a través de un cheque o un giro postal. Porque aunque el entretenimiento lo puedan comprar, un corazón sereno y alegre, ese que hace al hombre feliz por aquello que tiene, no se compra en ningún sitio.


Sean felices y repartan felicidad. 


sábado, 18 de abril de 2020

Desde la buhardilla 2. Momentos Felices de Gabriel Celaya.





   Tres horas he estado intentando subir el vídeo. Estoy hasta los ... En fin, que, como los cantantes famosos, cuando salen de gira, parece que ha tenido éxito este invento del recitar algo. Por ello, hoy les traigo MOMENTOS FELICES, un poema del gran Gabriel Celaya que me apasiona desde el primer momento en que lo leí. Y hace como 32 años.Con lo cual, hasta pelo tenía. Espero que les guste. Tengan un buen fin de semana, arropados con sus potingues, que tendrán que tomar en casa. Porque de bares, ya veremos si pa Nochevieja nos de dejan entrar en fila, y de uno en uno. Buena tarde. Y ya saben, sean felices y .... ya saben.

                 

Desde la buhardilla 1. Respuesta de José Hierro.






                                     

  Hoy me dio por recitarles algo en directo. pero no atinaba y terminé por grabarlo a bote pronto. Así, que aquí les dejo el poema RESPUESTA de José Hierro. Siempre me gustó. Y creo que es muy apropiado para este tiempo de incertidumbres que nos ha tocado vivir. Tengan una buena tarde. Y ya saben, sean felices y repartan felicidad, porque lo demás, como estarán comprobando, importa un huevo.








viernes, 17 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 17 de Abril




  Le dijo hace unos años en una entrevista a Jordi Evole mi añorado y apreciado José Luis Sampedro (… algunos de los mejores libros que he leído en mi vida son suyos): “Para que pueda haber una democracia tiene que haber demócratas. Y para ser demócratas hay que tener libre el pensamiento, Pero toda la educación que nos dan va contra la libertad de pensamiento. Si usted no tiene libertad de pensamiento, la libertad de expresión no tiene ningún valor. Si lo que usted está expresando es lo que le han dicho que diga, eso no tiene ningún valor personal. Deberían educarnos para pensar por nuestra cuenta, para razonar por nuestra cuenta, para arriesgarnos por nuestra cuenta y ser cada cual quien es. Yo, cuando he hablado con los jóvenes, y no tan jóvenes porque hay de todo, del 15 M, siempre les digo: “reeducaos y, además, reeducad a la gente”. Pero estamos educados para no tener independencia, para ser sumisos y buenos borregos. Y esto demuestra que la democracia no funciona”. 

 Y prosiguió: “Si mandase el pueblo eso no pasaría. Pero, como mandan los amigos del que está ahí, pues pasa.  El pueblo vota, pero lo hace sin libertad de pensamiento, influido por los medios que dicen ser de difusión siendo, como son, de persuasión. La televisión, los periódicos, están todos en manos de los que mandan. Y como están en manos de los que mandan, informan de lo que les conviene, de lo que quieren, y de lo que no quieren, no informan”. Y replicó Evole: ¿Entonces yo, debo de estar en manos de los que mandan?, Y contestó Sampedro: “Claro. Y yo también. Todos estamos en manos de los que mandan. Yo me refugio en este rincón, escribo mis palabras, y cuando me invitan a venderme y vienen a comprarme, exactamente igual que a usted, les digo que no”.  Que grande era este hombre y cuánta razón llevaba en sus planteamientos.  Se le echa de menos maestro.
 
  Resulta curioso el invento y uso de los eufemismos para maquillar, o al menos intentarlo, porque ya saben que, a buen entendedor, pocas palabras bastan, determinados conceptos, ideas o realidades, siempre incómodas, molestas y negativas. Así, por ejemplo, “edad dorada”,” larga enfermedad” o “dormir el sueño eterno”, pretenden suavizar y enmascarar, vejez, cáncer o muerte respectivamente.


  A las cárceles se le llama “centros de readaptación y reinserción social”, a los discapacitados “personas con capacidades distintas”, se sustituye pobreza por “riesgo de exclusión social” y las víctimas civiles de una guerra se convierten por arte de birlibirloque en “daños colaterales”
Incluso ponerle los cuernos a la parienta o, al pariente, ha pasado a ser “vivir una aventura” (… o affaiere, que resulta ser más cool) e “ir al excusado” es lo mismo que ir al wáter. Pero suena mejor.
Lo llevas claro, si una mañana  al llegar a ese curro tan maravilloso que tienes te encuentras con una notificación del Departamento de Recursos Humanos que, más o menos, diga: “Debido  al estado de desaceleración económica que se vive en nuestro sector, junto al consecuente crecimiento negativo reflejado en los balances de esta organización,  nos vemos obligados a poner en marcha el protocolo de supervivencia y flexibilación  laboral previsto a efectos de garantizar la continuidad de actividades de la misma. Esto supone, para el departamento X en el que usted viene prestando sus muy apreciados servicios, una regulación de plantilla de en torno al 50%, siendo además necesaria la implementación de políticas efectivas de moderación y reajuste salarial para los puestos no afectados por la anterior medida. El Departamento de RRHH queda a su disposición y le emplaza para bla, bla, bla…… y bla.

  Sin antifaz, todo esto quiere decir que “tu empresa”, de la que estás tan orgulloso, , no gana lo que en un principio se había presupuesto, y presupuestado. Así que date por jodido, porque la cadena se rompe por el eslabón más débil, es decir tú, y que, o bien, te vas a la calle o te bajan el sueldo. Lo dicho, date por jodido, y contento, si solo ganas menos por las mismas o más horas, que hay otros que son más pringaos y están todavía peor”.
   
  Lo anterior se lo he robado sin pudor a mi buen amigo Ángel Luis Fernández, alias “El Liri”, conocido en el pueblo y extramuros, aunque ahora resida en Almagro.  Y coincidirán conmigo en que ha retratado un buen manojo de verdades con la maestría de los que viven abajo. Y además he de estarle agradecido dos veces, porque me ha mencionado en su entrada del Facebook, y me ha dejado como prenda, una exquisita canción de Miss Blues. La escucharé tranquilamente tomando la medicina que me ha recomendado. Esa no la digo.

 Hoy me demoré en demasía. Y es que resulta que emitían por Internet un programa sobre el pueblo con sus gentes en el discurrir de estos días. Y estuve oyéndolo, con los cascos puestos, mientras escribía para entregarles otro tostón.  Me alegró ver a los paisanos. Y observé, por sus pensares, que “nos vamos dando cuenta de que dependemos los unos de los otros. Para el alimento, para el vestido, para la vivienda, para la diversión, para el transporte. Para todo lo que se obtiene “pagando”: Pero dependemos todavía más, los unos de los otros, para nuestra felicidad. Y en este terreno nada se obtiene con dinero”. Lo decía Phil Bosmans hace más de cuarenta años. Y podrán apreciar que sigue vigente.

 Buena noche y ya saben, sean felices y repartan felicidad. Lo demás lo pueden comprar. Aunque sea en el bazar de los chinos.



Diario de Incertidumbres. 16 de Abril





El amigo Vidal Saavedra puso en mis manos el poema ESPERANZA de Alexis Valdés que hoy les traigo. Lo hizo con la loable intención de que me uniese al redil de los optimistas que últimamente voy abandonando. Y les puedo asegurar que, cuando la tormenta pase, me gustaría que llegasen a ser ciertos todos los buenos deseos que en ella se hallan contenidos. Aunque por lo que sería capaz de matar, como la otra, es por que se hiciese realidad eso de que: " entenderemos lo frágil que significa estar vivos, sudaremos empatía por quien está y quien se ha ido". Permitan, y no me llamen cenizo, que albergue mis dudas.




miércoles, 15 de abril de 2020

Diario de Incertidumbres. 15 de Abril







En el mundo ha habido tantas pestes como guerras. Y, no obstante, pestes y guerras siempre cogen desprevenida a la gente. Lo dijo Albert Camus en LA PESTE hace como ochenta años. Y no le faltaba razón.

Hoy dice el periódico que el 87,8 % de los españoles creen que los partidos deben de apoyar al gobierno y dejarse de tanta crítica. Luego dice también que casi la mitad confían poco, o nada, en la gestión de Pedro Sánchez ante el virus aunque, eso sí, tienen claro que Casado no lo haría mejor y anuncian que a partir del jueves el presidente iniciará una ronda de conversaciones con la líder de Ciudadanos, mientras que Casado, de momento, ni está, ni se le espera.

Y del Cid salvador de las Españas no hablaremos porque este y los de su fiel legión siempre hacen, dando por saco, la guerra solos. Sigo leyendo los datos que dan en el periódico y es tal el mantecao mental que se me nubla el cerebro con sus entendederas(… uno siempre fue como más propenso a las letras), y opto por seguir estos análisis con argumentos de mi cosecha.

Veamos, si cierto es que tan elevado número de españoles piensan que en estos momentos solo cabe el ir todos a una, al igual que en la Batalla del Ebro, ¿Cómo es que el barbado líder afín a la gaviota no escucha las peticiones de los que se supone que son de su misma cuerda?. Otra, ¿Por qué sigue obcecado en la estrategia del constante acoso y derribo, hacia el rival que le ganó holgadamente en las pasadas elecciones? Sencillas respuestas. Ni amor a la patria, ni leches. Desea que salga el sol por Antequera, o por donde quiera salir, siempre que ello le permita sentar su venerable trasero en la poltrona que hay detrás de la mesa del despacho presidencial en La Moncloa. Aunque pinten bastos y no sea el momento. Jamás van a perdonar que Aznar perdiese, por mentir como un bellaco a toda España, unas elecciones que según las encuestas tenía ganadas con holgura. Y no hay más.

Andaba esta mañana escuchando la radio y la terminé apagando porque asco me estaba dando la palabrería del citado mientras pedía que, si con el quieren pactar algo, se haga con luz, taquígrafos y en el Congreso. ¿Qué sabrán de luz y taquígrafos los que engañaron a España entera durante años, sin haber dado una mísera explicación, y sin que se haya atisbado jamás una mínima intención de pedir por ello perdón? Le ha pedido también al presidente que tenga, “como tiene él” humildad y se ponga corbata negra de luto por los muertos. (… esto le pone mucho al facherio. A mi hubo una afín a la causa que me reprocho llevarla de color en el día de las exequias de mi buena madre.).

Mientras, en la más vil y rastrera de las estrategias demuestra que le importan un comino los vivos y sus desvelos. Detrás de esta y, según leo a posteriori, ha alumbrado otro buen serial de gilipolleces como corresponde a un hombre serio, tradicional, defensor de los valores patrios, liberal y defensor de las buenas costumbres que se le supone ser. Solo deseo que pase a la historia por lo que es y está haciendo. Un individuo patético y lamentable. Está consiguiendo que le coja a Sánchez la simpatía que le tenía negada. Y mira que…

Y sigue el circo, la de VOX con la careta verde que lleva grabada la bandera de España, que acusó ayer al gobierno de aplicar la eutanasia por la vía de los hechos, (… aunque después saliera el Espinosa de los Monteros a justificar sus palabras diciendo que lo que quiso decir es que “con Sánchez mueren más mayores en las residencias), acusa hoy a Pablo Iglesias de estar tratando de “imponer un modelo chavista” en esta crisis.

Y sentencia que nuestra democracia, como si de ella supiese algo, se desangra y no es por el coronavirus. Lo acusa además de destruir la nación aprovechando una desgracia natural, controlando los servicios de inteligencia y los medios de comunicación. Y asegura que “han prostituido Televisión Española y están persiguiendo a los periodistas libres”. Y asegura también que se han propuesto controlar a la opinión pública “monitorizando las redes, identificando y censurando al disidente como la Gestapo hitleriana vigilaba la verdad oficial”. El culmen de la paranoia. Aun así, todavía hay quien confía en estos lobos. Pensaran que les van a traer turrón por Reyes.

Están también animando a sus fieles a sortear las trabas que intentan frenar la difusión de tanto bulo y mentira en Internet siendo, como son, los reyes en ese arte. Denuncian una supuesta “censura” impuesta por Whatsapp, aunque este servicio de mensajería no haya implantado ningún tipo de censura sobre el contenido de escritos, videos, audios o imágenes. Simplemente ha ralentizado la difusión de mensajes masivos. Pero mienten igual que cagan. Todos los días y a cualquier hora.

Me dice el amigo Vidal Saavedra que su abuela materna, que al igual que mi abuelo Santiaguillo debía ser muy dada a los refranes, le decía siempre aquello de que hace más el que quiere que el que puede, porque querer es poder. Y así debiera de ser. Mas como observa que me cabreo y voy dejando de creer en que esto tenga un final feliz, y de cómo cuento de Blancanieves, me anima diciendo que se niega a pensar que no vayamos a sacar algo positivo de entre toda esta miseria, mientras pide al personal que piense que el cambio es posible en los humanos de dos patas porque nunca hay que darse por vencido antes de empezar.

Y sigue, cargado de razones, exponiendo que la esclavitud jamás se habría abolido pensando que era algo imposible, que el avance en derechos sociales jamás se habría conseguido diciendo que no se podía avanzar o que el matrimonio entre personas de un mismo sexo jamás habría sido posible pensando que era una aberración. Y nos pide encarecidamente que, como se puede, hagamos todo lo posible para hacerlo.

Es cierto amigo. Y me alegra que aún creas en el ser humano. Hoy las palmas en el balcón serán para ti y para los que, como tú, piensan que un mundo mejor es posible. Siempre lo creí. Aunque ahora me cueste creerlo.


Será porque cada vez me asombra más la incapacidad de los hombres para ser felices juntos. Para escucharse, comprenderse y amarse. Y sobre todo, para convivir respetando el pensar de cada cual aunando fuerzas cuando el viento sopla en contra.