Como un mandamiento ...

Es bueno ir a la lucha con determinación, abrazar la vida y vivirla con pasión. Perder con clase y vencer con osadía, porque el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es mucho para ser insignificante.
Charles Chaplin

sábado, 5 de febrero de 2011

... de lo narrado por Steinbeck.

     He terminado de leer Las uvas de la ira de John Steinbeck, premio nobel de literatura en 1962 y he de decir que su lectura me ha resultado demoledora, impactante. La historia contada se desarrolla durante los años de la gran depresión americana y Estados Unidos atraviesa la crisis económica más grande de su historia. Narra la odisea en busca de fortuna de una familia humilde de campesinos despojados de sus tierras, su éxodo de Oklahoma a California buscando mejorar sus condiciones de vida en medio de la violencia, la injusticia y el odio. Empujados por los patronos, propietarios de sus tierras arrendadas, son expulsados de ellas en aras del progreso y la mecanización; tratados como gusanos, como pobres perros sarnosos.

     “Las casas quedaron vacías en los campos y por ello la tierra parecía estar vacía. Solo estaban vivos los cobertizos de hierro galvanizado de los tractores plateados y brillantes. Cuando el motor de un tractor se apaga, se queda tan muerto como el mineral del que está hecho; el calor le abandona, igual que el calor de la vida abandona a un cadáver y así, tan fácil, el trabajo pierde interés y el hombre que conduce esa máquina, ese tractor muerto por un campo que ni conoce, ni ama, siente desprecio por la tierra y por si mismo”.

     Peregrinando hacia el soñado paraíso, a lomos enseres y personas de un camión desvencijado habrán de soportar muerte, hambre y miseria; vejaciones e injurias mientras todo el que sale a su paso se aprovecha de su desventura.

     Uno que hace negocios tiene que mentir y engañar, pero él lo llama de otra manera. Eso es lo importante. Si tu vas y robas un neumático eres un ladrón, pero el intentó robarte cuatro dólares por un neumático reventado y a eso le llaman hacer un buen negocio”.

     Se imprimieron anuncios en los periódicos, se tiraron octavillas incitando a la gente a viajar hacia el oeste, al rico vergel californiano. Mientras, en Kansas, Texas y Oklahoma los tractores invadían mas tierras y echaban a los arrendatarios. Así, a California llegaron cientos de miles y otros se ponían en camino. Carreteras, sendas y caminos llenos de gente; gente hambrienta que corría como las hormigas en busca de un trabajo y por cada puesto surgieron diez pares de manos para ocuparlo y por cada ración de comida había diez bocas que se abrían.

     “Y sucedió el hecho que siempre acompaña; cuando hay gente, mucha gente que pasa hambre y frio, tomara por la fuerza lo que necesita: Entonces llegará la represión y el único resultado de la represión es la fortaleza y la unión de los reprimidos.

     Los grandes propietarios hicieron caso omiso de lo que dice la historia. La tierra fue usurpada, aumento el numero de los desposeídos y los patronos dirigieron sus esfuerzos a la infame tarea de la represión y se incrementaron los tractores que dejaban a la gente sin trabajo, las líneas de transporte que acarreaban las cargas, las maquinas que producen y las familias corrieron por caminos y carreteras buscando y mendigando las migajas de las grandes propiedades. Mientras, los grandes patronos formaban asociaciones para protegerse y celebraban reuniones en las que discutían como intimidar y asesinar.”

     Tras estas breves reflexiones me pregunto si este mundo en que vivimos, girando vertiginoso, presuroso y convulso, no estará volviendo a lo relatado magistralmente por Steinbeck. No olvidemos, queridos amigos, que la historia suele repetirse y el ser humano es el único animal del universo que se equivoca dos veces, tropieza otras tantas y repite asiduamente sus miserias e infortunios.
     “Si tienes problemas, estas herido o necesitado, acude a la gente pobre, son los únicos que te ayudaran, los únicos”….

                                En cursiva, se transcribe, literalmente, lo narrado por John Steinbeck". John Ford filmó, basada en esta novela, una  de sus obras maestras protagonizada por Henry Fonda.

2 comentarios:

  1. Muchas gracias Maurete, me lo voy a leer sin falta. Conozco muy bien Oklahoma, he estado yendo varios veranos y me he hecho en coche el camino hasta California, es una experiencia fantástica. En una gasolinera polvorienta en medio de una camino a ninguna parte apareció un anciano arrastrando los pies que nos echo la gasolina con el pitillo en la comisura de sus labios.

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  2. Es cierto, caminamos en círculos y tropezaremos en las mismas piedras muchas más de dos veces.

    Un abrazo

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