Ignoro desde donde me
llegó este texto. Por ello, sin que sepa su identidad, agradezco a su autor, o
autora, las sublimes palabras que en él se contienen y me limito, una vez más,
a hacerlas mías poniéndoles voz e intentando seguir la premisa que nos dice que
hay que lograr ser felices con lo que hacemos porque nuestro cuerpo, y hasta el
alma, necesita siempre de ilusión y compromiso.
Has llegado hasta el blog de Mauro Navarro Ginés. Un cuaderno de bitácora donde se tratan los asuntos de la vida a través del poso añejo que dejaron los recuerdos sin nostalgias, las cotidianas reflexiones y sus diarios aconteceres. Si gustas, estas en tu casa. Siéntate a la mesa, busca y encontrarás .
Como mandamientos:
jueves, 5 de abril de 2018
Se lo que quieras ser.
jueves, 18 de enero de 2018
Hoy es mucho el dolor que me araña los adentros.
martes, 16 de enero de 2018
Con fecha de caducidad
miércoles, 3 de enero de 2018
Queda prohibido
jueves, 14 de diciembre de 2017
Carta urgente a la juventud del mundo.
Mi admirada Almudena Grandes escribió hace un año las
palabras que aquí les dejo para homenajear la honestidad de un hombre íntegro
que acababa de morir. Marcos Ana se llamó.
Decían así: "España no es país para vivos.
Los exasperados ditirambos funerarios que se entonaron en honor de Rita
Barberá, me inspiraron la primera frase de esta columna. España es país para
muertos, pensaba añadir, pero el jueves por la noche se fue Marcos Ana, y su
muerte desordenó mi corazón para inundarlo de orgullo y de tristeza. Si alguien
mereció el don de la vida, fue Marcos, un hombre íntegro como una roca, que
entró en la cárcel con 19 años, condenado a muerte por un crimen que no había
cometido, y salió a los 42 con su amor intacto. Él representó, tal vez, el
mayor fracaso del franquismo, porque aquella prisión nunca logró doblarle, ni
humillarle, ni arrebatarle la ilusión de la juventud que alentó en su interior
hasta el final. Le recordaré siempre como un ejemplo, y no sólo de entereza.
Frente a tantos falsos pedestales de heroísmo público o patriotismo privado,
relatos modificados a toda prisa para fabricar demócratas entre quienes no lo
eran, Marcos escogió caminar por el mundo con los pasos sencillos de un poeta y
la curiosidad de quien busca dejarse seducir por las cosas pequeñas. Transparente
y leal, cariñoso, tan admirable como su propia historia, últimamente le
asombraba su éxito, que tantos jóvenes en España compraran y leyeran sus
Memorias, un relato imprescindible para conocer lo mejor y lo peor que puede
producir este país. El destino, antes tan cruel, le permitió gozar de la
alegría en el último tramo del camino, y él supo estar a su altura, igual que
siempre. Cada cual llora a sus muertos como puede, como sabe, como se lo
merecen. Yo lloro hoy la ausencia de Marcos Ana desde el privilegio de haberle
conocido, desde el compromiso que impone su memoria y desde la tristeza de
saber que no volveré a verle sonreír".
Maravillosas palabras de homenaje para
una persona íntegra. De esas que en estos días empiezan a escasear. Un servidor
se limitó, una vez más, a ponerle con humildad voz a sus versos.

martes, 21 de noviembre de 2017
Siempre en mi recuerdo, madre.
Prefiero retener para siempre, y así va
ocurriendo con el pasar ineludible del tiempo, lo que de bueno vivimos juntos.
Y, si tengo que quedarme con algo, hacerlo con el ejemplo de entrega y
dedicación que fuiste capaz de llevar a cabo durante demasiados días a lo largo
de una vida que vio por primera vez la luz en el seno de una familia humilde,
pobre y vestida con el único atributo de su propia dignidad. Todos los días
recuerdo tu imagen, sigo tu consejo y añoro tus sencillos guisos. Esos que me
hiciste apuntar hace más de veinticinco años en una pequeña libreta de espiral
y que, por mucho que lo intento, soy incapaz de elaborar con tu exquisita
maestría.
Y hoy, que se cumplen
tres años de tu partida, dondequiera que estés, que será el lugar que da cobijo
a las buenas personas, recibe un beso enorme. Te sigo queriendo madre. Y jamás
te olvidaré.

lunes, 13 de noviembre de 2017
No quiero.
Este poema que hoy les
traigo de Ángela Figuera Aymerich remueve cualquier conciencia limpia del signo
que sea. Nacida en Bilbao a principios del siglo XX, fue vasca en Madrid y
madrileña en el País Vasco. Pero, ante todo, fue una ciudadana del mundo
abierta al humanismo que acoge a todos los pueblos por igual. Quiero
dedicárselo muy especialmente a Manuel Vacas Nieto,
viejo amigo que me puso en la senda de esta mujer excepcional. Disfrútenlo
ahondando en lo que dice, que tiene mucho que ver con el mundo que hoy nos
rodea.
Teoría de los buenos deseos
Que no te falte tiempo
para comer con los amigos, partir el pan, reconocerse en las miradas. Deseo que
la noche se te transforme en música y la mesa en un largo sonido de campanas.
Que nada te desvíe, que nada te disturbe, que siempre tengas algo de hoy para
mañana. Y que lo sepas dar para regar las plantas, para cortar la leña, para
encender el fuego, para ganar la lucha, para que tengas paz. Que es la grave
tarea que me he impuesto esta noche, hermano mío.
Ahora que pasé de los cincuenta.
Hoy les traigo una cerveza de buena marca hasta la taberna. Sobre todo
porque contiene en su interior una buena dosis de verdades incuestionables. De
esas que solo se hacen verdaderas con el pasar inexorable de los años, El texto
es de Pacual Girons, un maestro en esto del hurgar los interiores del ser
humano y quiero dedicárselo a Tomás A. Felipe, una buena persona que hoy cumple años.
Aunque aún le quede un largo camino para llegar a los cincuenta. Un abrazo
amigo. Y se feliz.
Para amar.
Cuando alguien me vende éxito, inmediatamente le pregunto cómo le va con el
éxito. Os aseguro que muchos arrugan la cara porque es muy fácil querer
arreglar las vidas ajenas sin haber arreglado las propias, primeramente. Es una
lástima que los que de verdad pueden ayudarnos y guiarnos estén tan dispersos
entre toda esta hojarasca de falsos ayudadores y repartidores de abundancia. No
permitáis que nadie os lleve a ningún sitio donde el no haya estado. Y menos
pagando. PASCUAL GIRONS.







