Como un mandamiento ...

Es bueno ir a la lucha con determinación, abrazar la vida y vivirla con pasión. Perder con clase y vencer con osadía, porque el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es mucho para ser insignificante.
Charles Chaplin

viernes, 8 de junio de 2012

En la bodega, entre vinos.

Bodegas Arúspide



    Tenía un servidor promesa hecha de continuar contándoles los acaecimientos acaecidos como producto de mi afán desmesurado por el mundo de la reparación y la chapuza. Y cierto es que ya tenía pensado el hilo de la trama y del relato que les habría de referir y por si las moscas pasaban y se iba el santo al cielo, había también empezado a elucubrar y a escribir un relato de la época en que hacían furor los guateques y hasta la discoteca Lord Jim. Más llegados a este punto he de comunicarles que hechos acontecidos este fin de semana me obligan a dejar estas sendas marcadas para irme por donde andan los famosos cerros de Úbeda.
     Ya les conté en el artículo referido al viaje que un servidor, la santa y la hermana de leche hubieron de hacer a las minas de Almadén, que somos gente que gusta de la buena compaña, asunto por el cual solemos apuntarnos a todo evento que nos desplaza y traslada del pueblo hacia otros lugares y que suele darse siempre que la asociación de padres del instituto de los infantes organiza algún evento de cualquier índole o condición. También les refería en el citado relato que con suma inminencia habría de celebrarse una excursión al Valle de Alcudia para llevar a cabo una ruta de senderismo a la que mi santa, siempre tan efusiva y participativa, se inscribió sin pensarlo dos veces, sin tener en cuenta, como también les contaba, que el recorrido pactado comprendía dos decenas de kilómetros y sin pensar, que no lo pensó, que ella solo suele estar acostumbrada a realizar el camino que va del sofá a la cocina y viceversa. Con tales antecedentes y acercándose el día señalado, miré en esto de los interneses como había de estar el tiempo por la zona señalada, indicando que sin remisión habría de llover más que el día en que se casó Neo. Más como porta la susodicha, cabeza tan gorda como el Peñón de Ifach, no hubo manera de hacerla desistir en su empeño, con lo que llegado el día y lloviendo a mares partió en pos de la aventura. Ya les digo que allá por el mediodía opté por ponerme en contacto con su merced a través de telefónica llamada, sin obtener respuesta porque al parecer no había cobertura y meditando lo evidente, hube de pensar acertando, que debían como de andar con sus pasos por algo así como el Amazonas. Fue algo más tarde cuando por fin establecí la comunicación y un cúmulo de chillidos y hasta loas a los santos y otros mártires del cielo, emanaban por su boca, pidiendo que la dejaran donde estaba, perdida entre pedruscos y cerros, pisando boñigas de vaca y llamasen con prontitud a un helicóptero para su inmediato rescate y lo cierto es que pensé, que a estas edades tardías, habría de quedar viudo y de nuevo “pa” vestir santos.
     Y dirán ustedes, queridas y queridos míos, que a qué viene esto a cuento, si el titulo del relato nos indica que el mismo versa sobre bodegas y vino. No se impacienten que ya les cuento. Anunciaron otro viaje con posterioridad para visitar las bodegas Arúspide en la famosa villa de Valdepeñas, cuna de caldos y vinos, y fácilmente comprenderán, sin esfuerzo y por intuición, que dado el carácter del “monumento” a visitar, era asunto que resultaba de mi agrado e interés. Así, llegada la mañana del domingo ya nos tienen a la santa, al apéndice y eco, que es la cuñada, comprueben que uno adquirió dos piezas por el precio de una sola, y a este pobre sufridor, aposentados en el ajado Megane que nos lleva meneando los traseros desde ni se sabe cuando, en dirección a la parada de autobuses, sita en la plaza del ínclito e ilustre hijo del pueblo Don Andrés Cacho, de quien algún día y con tiempo contaremos enseñanzas, andanzas y roturas en la lúgubre academia, ¡que hostias daba el susodicho!, de la calle Inmaculada.
     Matizar que de antemano hemos quedado los peregrinos viajeros en echar cada cual en el hatillo alguna vianda para tomar unas tapas, pues no es cuestión de ir a tan prestigiosa bodega y probar sus primorosos caldos, como se dice en el pueblo, a palo seco y sin ton ni son. Así nos tienen ustedes, imagínennos y aciertan, en la plazuela antedicha con mochilas, bolsos y enseres conteniendo los sustentos. A la hora del ángelus partimos en dirección a la tierra de los jachos, como me lean me empalan, y así llegamos, sin contratiempos ni fatalidades a las puertas de la bodega donde presto nos espera el guía que habrá de ilustrarnos en los asuntos del vino. Entrar en detalles de lo detallado por el susodicho sería tener que echar mano de la Wikipedía, porque uno, la verdad, con tan poco cerebro y retentiva es incapaz de quedarse con producciones y elaboraciones que le calientan en exceso la mollera, así que terminada la visita llegamos al momento culmen, el que de veras importa, que es el de la degustación de los caldos producidos entre las murallas de este paraíso del buen beber. Colocamos un tablero que hace las veces de mesa y afloran  los alimentos propios de la tierra: los conejos al ajillo de la Luci, el tiznao del amigo Choto, el pisto de quien no me acuerdo y una selección variada de queso, jamón y embutidos que empezamos a devorar mientras conminamos a quien corresponda a que vaya descorchando vino.
     Como les podría contar, para que tomasen justa idea, que al encargado de preparar el evento le debieron de dar mareos y hasta sincopes extremos cuando pudo comprobar in situ la clase de herramientas que por el lugar habían aterrizado. Empezamos con la degustación de unos blancos fresquitos de la casa que, la verdad sea dicha, eran un deleite para el paladar y continuamos con los tintos, que son caldos de más espesura y enjundia hasta llegar al Pura Savia, un tintorro de 14 grados, que ostenta un color rojo picota con notas violáceas de capa alta que tinta la copa. Nariz rotunda y profunda, dominada por las notas del bosque mediterráneo, con tonos de romero y eucalipto, acompañado de una contundente frutalidad. ¿Verdad que se intuye y comprueba que soy hombre versado en catas?. Pues “na”, ni pijotera idea, ya les digo que un servidor de vinos solo sabe, y unos pocos habrán pasado por el esófago, si se dejan beber y degustar o a hay que tirarlos por la taza del wáter y el nombrado, para mi gusto y deleite, era néctar de los dioses. 
     En la mesa, otrora repleta de vituallas, solo quedan papeles y corchos y en sus bajos, el amigo Pepe se parte el culo mientras lo refiere, afloran, inhiestas como soldados, dos docenas de botellas vacías y puedo asegurarles que si tiempo y reposo nos hubieran dado, habríamos terminado con las barricas de roble, que duermen plácidamente en los sótanos de la bodega y que guardan exquisitos caldos para las distinguidas gargantas de algunos valdepeñeros. Subidos nuevamente en el autobús, apenas han pasado dos horas, emprendemos el camino de regreso mientras nos zampamos otra de vino blanco que ha tenido a bien donar el buen taxista Juan Carlos. Y ya en el pueblo, como no hay dos sin tres y no tenemos hartura, nos vamos “pal” Orejillas a degustar buenas tapas y gordas del Isaíto, que estando como está el patio, calman la sed y quitan las penas del sinvivir y del alma. Solo faltó, que Machín nos cantase un bolero.

21 comentarios:

  1. Adivino que Machín al final no apareció, pero a buen seguro un Asturias patria querida sí que surgió.

    Un abrazo amigo.

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    1. Te equivocas, amigo Senovilla. El Asturias patria querida no afloró porque no hubo tiempo en los escasos dieciséis kilómetros que separan la valdepeñera villa de la nuestra, pero Machín si apareció y hasta se alumbró un poco como todos, en la persona de un buen amigo a quien apodamos de ese modo. Un abrazo de vuelta amigo.

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  2. Rosa Honrado Sánchez9 de junio de 2012, 8:09

    La verdad es que no teneis artura , pero esto es nuestra vida y si se puede llevar entre tragüito y tragüito mejor, que luego nos piden cuenta y lo que perdimos no se repite. Un saludo

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    1. La verdad es que como dice mi amiga Pilar Poveda, aunque suene como algo guarro y soez, no cagamos moñigos, porque no tenemos el culo aparente. Si nos dejan sueltos un día por aquellas dependencias, damos fin con todas las existencias, pero digo yo que si de pasar a mejor vida se trata, mejor hacerlo harto, que sumido en la indigencia. A esta no te apuntaste y no sabes lo que te perdiste. Saludos recíprocos.

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  3. Un tintorro de 14º!Mi esposo,logroñés de pura cepa,hacedor de vinos,bien le hubiera gustado probar ese tintorro y con cuanto gusto nos deleitaríamos con tan buena compañía y vituallas! Mis mas cordiales saludos.

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    1. Me dices que tu marido hace vino?. Mándalo por estos lugares con un buen remanente de sus productos, que te aseguro que habremos de dar buena cuenta de sus primorosos caldos. Seguro que no os habrías de aburrir en nuestra compañía y nosotros gozaríamos placenteramente de la vuestra. Un saludo allende los mares.

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  4. Madre mía Mauro, me has puesto los dientes largos, eso sí que es ir preparado para una excursión. Y además, debo reconocer que, tras los caldos de Fernando Castro, los de Arúspides de agradan el paladar en grado sumo. Además, me gusta cómo has hilado el artículo: primero nos cuentas lo del agua a cántaros y luego nos riegas con vino, que es algo así como una metáfora del famoso milagro pero con menos parafernalia. Creo que hoy me voy a echar una cintilla de un Raíces que me regalaron esta semana, fíjate. A tu salud.
    Un abrazo.

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    1. No había caido un servidor en la famosa parábola del agua que se hizo vino. Aunque solo fuera por tan portentoso milagro, ya valdría la pena que el buen Jesús volviera por estos lugares. A un servidor, que no es muy delicado, le agradan casi todos los caldos, salvo aquellos que al bajar por el conducto te dejan la sensación de que arden las entrañas. Esos, por muy selectos que sean, "pal" gato. Tírale al Raices y si es alguno con solera, mejor que mejor. Saludos "merengón".

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  5. Según las malas lenguas de las redes sociales van diciendo por ahí que hoy eres un año más mayor, un año más sabio y un año más especial para todos, así que aprovecho el madrugón para felicitarte y desearte muchos años más para llegar a viejecito, para ser más sabio y sobretodo para que sigas siendo alguien muy especial para los que te aprecian.

    Felicidades amigo.

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    1. ¡Que chivato es esto de los Feisbut e Interneses!. Lo cierto es que cayó otro del ala. Cierto es, amigo Senovilla, un año mayor, tal vez más sabio, pero también mas resabiado y bien es cierto que uno quiere llegar a viejo, con dignidad y sin que me cierren el bar de la esquina, que será complicado. Aunque ya dice la santa que debo pertenecer a esa estirpe incalificable que Dios diseminó por la tierra cuando en el momento de la creación y que lo mismo aguanta un "barrío" que un "fregao". Un gusto recibirle en mis aposentos.

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  6. Mauro, ¡¡ Como me he reído !! leyendo tu entrada, bueno, me pasa en general con todas, tienes un arte especial en " pintar los recuerdos”, consiguiendo con tus minuciosas descripciones que vuelva a nuestra mente tiempos pasados.

    Seguro que el estupendo vino Arúspides, acompañado por esas " tapas " -por llamar de alguna manera al menú degustación que preparasteis-, os supo a gloria.

    Y es que debe ser cuestión del paisanaje, que tendemos a la exageración superlativa, porque tela ... el relato de las andanzas de tu santa por el -conocido y pateado por mí - Valle de Alcudia.

    Así que... estimadísimo Mauro, Felicidades en primer lugar por tu cumpleaños, con el deseo de que cumplas otros tantos... con muchísima salud, humor y todo lo que te haga feliz , ya que dinero... al paso que vamos.... mejor no hablar.


    Felicidades por tu blog, que es a la vez que divertido enriquecedor para los que lo leemos.

    Un abrazo

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    1. Un gusto recibirla por estos lugares, tan habitados por el trío de las "Garrandesas". Uno pinta los recuerdos en color, aunque en realidad eran en blanco y negro. En eso, es cierto, que hay mucho de inventiva. Más no la hubo tanto, puedo darte fe de ello sobre la Sagrada Biblia, en lo acaecido a la santa en el día relatado. En el momento en que establecí la telefónica llamada, vadeaba un arroyo con el agua por encima de los tobillos. Es lo que tiene el enfrascarse en menesteres para los que Dios no nos preparó de antemano. Gracias por tu felicitación, uno se va haciendo viejo, aunque el interior se mantiene joven, entre otras cosas por ser afín a los asuntos del yantar y el buen beber. Cumplir otros tantos será difícil, aunque empeño le pondré, al menos, como bien dices, intentando ser feliz, que no es tarea fácil. Lo dicho, un gusto y aquí tiene vuesa merced su casa. Un abrazo reciproco.

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  7. No os acompañé en la visita a la bodega de Arúspide porque la tengo requetevisitada, por motivos laborales. Y en la "caminata" por el Valle de Alcudia tampoco, por lo mismo que comentas. En mis visitas a las páginas de predicciones meteorológicas, los días anteriores al evento, no ví más que agua y agua y me supuse lo que terminó siendo una certeza.
    Por cierto, donde si estuve presente fué en el "acto de agasajo", al amigo Daniel, con la susodicha botella de Raices (que rica tié que estar). Bien merecida se la tiene.
    Ah, otra cosa. Si deseas ver la actuación que hicimos esta semana, dímelo y para mayor comodidad, te la grabo en un pen. La iluminación es escasa pero bueno, se pasa el rato porque, aunque es una obra larga (hora y tres cuartos), está entretenida.

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    1. Ay Paco!. Aquí no era cuestión de visitar, sino de degustar y de que manera. A la visita al Valle de Alcudia, ya me borre de antemano sabiendo la que se avecinaba. A la conferencia de Daniel no pude ir por los mismos motivos de siempre, mi perenne esclavitud de camarero. Si puedes pasarme la actuación, hazlo, que la veré con gusto. Ya te dije el año pasado que en ese escenario faltan luces y eso no es algo que valga mucho, así que calientales la cabeza y que compren un par de focos. Gracias por tu felicitación y un saludo afectuoso.

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  8. Ah, y si es cierto que cumples años ¡¡felicidades!!, enhorabuena por haber llegado hasta aquí y mucho ánimo para lo que viene.

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  9. genial amigo.......
    In vino veritas

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    1. Sublime Juan, este proverbio que asevera que en el vino está la verdad. Y es cierto, que cierto es. Sobre todo cuando nos pasamos de dosis y nos suelta los sentidos y la lengua. Un saludo y gracias por sentarte a esta mesa.

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  10. ¡¡¡Si es que no tenéis hartura!!!!
    Daría gusto ver esa mesa llena de conejos al ajillo, queso, jamón, tiznao...
    Lo que yo digo, ¡¡ No sois consentíos!!! Un poco mas y hacéis que quiebre la bodega. Si os dejan os bebéis hasta el agua de los floreros.
    Seguro que la próxima vez se lo piensan si os vuelven a enseñar la bodega.
    En fin. Espero que os gustase la visita, además del vino.
    Es una bodega con pocos años, pero que tiene muy buenos caldos.
    Como siempre amigo mío, dos besos retorcíos.

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    1. Bien sabes tu, querido mio, el poder de mi gaznate, máxime cuando puede el mismo regodearse entre buenas viandas alimentadas con el necesario bebercio. También sabes de una, de la que con acierto, nuestro común amigo volátil Socorro, asevera que funde en fiesta que se precie y cuando ya no queda liquido aparente que llevarse a los paladares, el agua de los recipientes que contienen flores. Siempre es un decir que se dice de todos aquellos que, cierto es, no tenemos hartura, porque como bien suelo decir pertenecemos a esa casta a la que Dios salvó tras el diluvio universal, para que quedase sobre el terruño una buena simiente. La vista me gustó y el vino me alumbró el "sentio". A ver si nos vuelven a llevar, aunque visto lo visto nos habrán de doblar el precio de la visita. Otros dos besos retorcios, aunque a ve si en vez de tanto morreo, te pasas el sabado por el Tapicao y nos tomamos unos recontituyentes.

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  11. Pero que divertido y que don de palabra tienes Mauro!. Que manera tan amena de describir estas "escapadas", ya sean a la naturaleza(suerte que acertaste a quedarte aquí,je,je) o a visitar una bodega, el encargado diría:con muchas visitas así se arruína el negocio....
    En fin, que quedo a la espera de tu próxima entrega.
    Gracias por tu amable comentario, ya te envié el helado, pero no creo que llegue muy lejos....

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  12. Ya te digo yo que se le iba un color y otro se le venía. Uno le pone algo de teatro a los escritos, aunque si miras las situaciones una vez pasadas, casi siempre se ajustan a lo escrito. Me gusta observar a la gente, ver sus reacciones y después dejo volar la imaginación y como tengo cabeza gorda me salen estos partos. Todavía estoy esperando a SEUR con el helado. Se lo debe haber "comio" el muy cabrito. Un saludo afectuoso.

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